El primer día de Mark McGwire en su nuevo empleo concluyó con otra disculpa por consumo de esteroides.
El nuevo coach de bateo de los Cardenales de San Luis trabajó con los toleteros el miércoles, participó en una larga reunión con el personal y luego habló con periodistas en el complejo que el equipo tiene en la Florida para los entrenamientos de primavera.
Volvió a ofrecer disculpas, en forma similar a las afirmaciones que hizo hace algunas semanas cuando reconoció haber empleado fármacos para mejorar el desempeño durante la época en que fue el rey de los jonrones en el béisbol en la década de 1990. En más de una ocasión manifestó tener esperanzas de que el tema pase pronto a un segundo plano.
"Es algo de lo que me arrepiento'', dijo McGwire. "Lo lamento tanto y lo seguiré diciendo a todos en el béisbol, en Estados Unidos, y en donde hayan personas que sigan este gran deporte''.
McGwire, de 46 años, dijo que los esteroides le dieron la oportunidad de recuperarse de las lesiones y regresar al diamante, lo cual le permitió acumular más turnos al bate, aunque ello no necesariamente contribuyó a su total de cuadrangulares. McGwire dijo que la evolución de su técnica de bateo le ayudó a conectar 70 vuelacercas en 1998, con lo cual rompió el récord de Roger Maris de 61 en una sola temporada --el cual se había sostenido 37 años--, y luego 65 más en la contienda del 1999.
McGwire dijo que sentía que debía hacer una llamada telefónica a la familia de Maris antes de reconocer públicamente que había ingerido esteroides, por considerar que lo correcto era hacer dicha llamada. Indicó que Pat Maris, la viuda del pelotero, se mostró enojada y decepcionada''.
Señaló que no lamenta las entrevistas que concedió en enero y que habló con toda sinceridad.
Me costó mucho hacer lo que hice'', apuntó. "Dije la verdad. Así que es hora de movernos hacia adelante y convertir esto en algo realmente positivo''.
McGwire llegó al estadio Roger Dean con un par de bolsos y fue aplaudido por un puñado de fanáticos que querían autógrafos al salir de su vehículo.
" ¿A dónde voy?", les preguntó a los periodistas, y por error ingresó a la sala de prensa antes de encontrar la puerta correcta.
Los Cardenales confían en que el ex pelotero podrá enfocarse en su rol como coach, aunque algunos han cuestionado el argumento que ha esgrimido de que los esteroides le permitieron recuperarse de lesiones pero no le ayudaron a aumentar su poder.
McGwire utilizará el número 25 que los Cardenales no han usado desde que se retiró después de la temporada de 2001.
En la próxima semana, que es cuando se reporten todos los jugadores en el campo de entrenamiento, McGwire es cuando va a empezar realmente su rol como coach. El ex toletero derecho se comprometió a trabajar por largas horas y se describió a sí mismo como alguien que estudiaba rápidamente a los bateadores.



























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