Las comparaciones crean controversias, pero las mismas son inevitables en el maravilloso mundo de los deportes. La mayoría de los expertos consideran a Sugar Ray Robinson como el mejor boxeador libra por libra de la historia. Pero la eterna controversia siempre ha sido la división máxima. ¿Quién ha sido el más grande boxeador de pesos completos en el profesionalismo? En esta pregunta, los expertos muestran sus diferencias.
Se mencionan los nombres de Arthur "Jack’’ Johnson, Jack Dempsey, Gene Tunney y Joe Louis, hasta llegar a las épocas de Rocky Marciano, Muhammad Ali (Cassius Clay), Sonny Liston, Joe Frazier, George Foreman, Larry Holmes y Mike Tyson.
Johnson, que le decían "El Gigante de Galveston’’, fue el primer campeón negro en la división completa al derrotar al canadiense Tommy Burns, el 26 de diciembre de 1908 en Sidney, Australia. Realizó varias defensas exitosas de su corona, incluyendo una histórica batalla en 1920 ante James J. Jeffries que había regresado luego de un retiro en busca de demostrar la superioridad de la raza blanca en una época dominada por la segregación racial.
El 5 de abril de 1915, en combate por el título celebrado en el Oriental Park de La Habana frente a Jess Willard ante 25,000 aficionados, Johnson perdió por nocaut en el round 26 en una pelea pactada a 45 asaltos que se convirtió en el primer combate por la corona mundial en Cuba.
Según algunos historiadores, esta pelea fue arreglada por la mafia que amenazó de muerte a Johnson y a su familia si no caía por nocaut.
Una foto histórica muestra a Johnson en la lona esperando el conteo definitivo con una de sus manos tapando sus ojos del sol que le cubría el rostro en aquella tarde de 1915, en La Habana.
Su récord fue de 89 victorias, dos derrotas y 12 empates, con 49 nocauts. Para su época, Johnson puede ser considerado un boxeador técnico y con muy buena defensa. Fue el mejor entre 1908 y 1915, pero no ha sido el más grande peso completo de la historia.
Le siguieron a Johnson dos figuras inmensas, Jack Dempsey y Gene Tunney. La principal arma de Dempsey fue un gancho demoledor y el aspecto más sobresaliente de Tunney fue su arte boxístico. Ambos desarrollaron sus carreras entre 1919 y 1926 durante el inicio del esplendor deportivo de Estados Unidos.
Tunney brilló en los semicompletos antes de pasar a la división superior y su marca fue de 65 triunfos, una derrota y un empate. Su único revés ocurrió en los semicompletos frente a Harry Greb, el 23 de mayo de 1922.
Dempsey terminó con marca de 66 victorias, seis reveses y 11 empates, con 55 de sus triunfos por la vía rápida.
Al igual que Johnson, Dempsey y Tunney fueron colosos en sus épocas, pero tampoco han sido los mejores en esta división.
Joe Louis se convirtió en campeón mundial el 24 de junio de 1937 al derrotar por nocaut en el octavo asalto a James J. Braddock. Conservó su corona durante doce años y su récord fue de 69 victorias y tres reveses, con 55 nocauts.
Tras dos defensas de la corona frente al potente Joe Walcott, la última en 1948, Louis buscó su retiro, pero regresó en busca de dinero para pagar $1 millón que le debía al gobierno de Estados Unidos. Nunca debió regresar, perdió ante Ezzard Charles en 1950 y cayó frente a Rocky Marciano en 1951. Su arma principal: una pegada fulminante. Louis fue uno de los dos grandes de esta división.
Otro gran campeón fue Rocky Marciano. Terminó su carrera sin la sombra de la derrota en 49 combates, con el 87.8 % de sus peleas por nocaut (43).



























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