Lo que empuja el negocio es un amplio surtido de mercancías donde hay de todo, desde alimentos hasta ropa y vinos.
Hay productos tradicionales como café espresso y néctares de frutas o productos de limpieza como Fabuloso. Los electrodomésticos pequeños, como las ollas de presión y las arroceras, se venden mucho. También venden mesas de dominó y herramientas. Además, hay un mostrador de perfumes y una tienda de teléfonos móviles.
Clientes regulares como María Lafont buscan los anuncios semanales con los especiales.
"Aquí los precios son los mejores'', dijo Lafont, de 54 años, vecina de Miami y que compra en un Navarro una o dos veces a la semana. "Tienen más variedad y más surtido, especialmente de los productos hispanos''.
Pero el reto de Navarro es ofrecer la gama adecuada de productos en una tienda en Doral donde hay clientes venezolanos y colombianos, no sólo cubanos como en Hialeah. Eso significa surtir los alimentos y demás productos a los que están acostumbrados esos clientes en sus países.
En el proceso de ajustar la mezcla de mercancías, Kaczynski también piensa deshacerse de los artículos que se venden poco y limitar las opciones de productos como marcos de cuadros y juguetes. En su lugar se ampliarán otras categorías, como suplementos de nutrición, donde también piensa añadir personal bilingüe que ofrezca consultas.
"Anteriormente tenían un sólo plan para todos y simplemente contrataban personal sobre la base del espacio'' dijo Kaczynski. "Nosotros no queremos eliminar nada a lo que los clientes de Navarro estén acostumbrados, pero queremos añadir nuevas categorías que atraigan otros clientes''.
Aunque Kaczynski no es hispano y habla poco español, no lo considera un obstáculo.
"El proceso de dirigir un negocio es el mismo, sea usted hispano, negro o judío. Se trata de buenos productos y mercadotecnia'', dijo Kaczynski, que tiene un yerno colombiano y está aprendiendo español con su nieta. "Lo que entusiasma a la gente es ver resultados''.
Los cambios llegan tras un año tumultuoso para Navarro debido a la recesión e importantes cambios en su sector.
MBF Healthcare Partners le compró a la familia Navarro una participación mayoritaria del negocio en enero del 2007. Un año más tarde la familia Navarro dejó la dirección por primera vez en la historia de la compañía. Desde enero del 2008 la compañía no ha tenido el mismo director general durante un año completo.
La inestabilidad en la dirección ocurrió cuando la empresa trataba de absorber las 11 farmacias Sedano's adquiridas en octubre del 2007.
Para fines del 2008, las ventas habían bajado 3 por ciento y MBF sabía que era necesario cambiar. La junta directiva y el director general de entonces, Lee Ambruster, se separaron por diferencias en filosofías de precios.
"Nosotros queríamos mantener la filosofía del descuento y él había empezado a subir los precios'', dijo Marcio Cabrera, director administrativo de MBF y miembro de la junta directiva de Navarro. "Creíamos que era un enfoque equivocado. El negocio estaba yendo por el camino equivocado y teníamos que hacer algo''.
Los ejecutivos de MBF y los miembros de la familia Navarro pasaron la mayor parte del 2009 tratando de enderezar la empresa. La compañía redujo los precios de 6,000 artículos y cerró tres tiendas, entre ellas las dos que tenía en Broward.
Hay planes para abrir dos nuevas tiendas este año, probablemente en Homestead y la zona del norte de Miami-Dade, más la ampliación de una tienda y cinco remodelaciones. Para el 2011 el objetivo es ampliarse a Broward o Palm Beach con tres o cuatro tiendas. Los planes a largo plazo son llegar a todo el estado y al resto del país.
Kaczynski dijo que sabrá si va por el camino correcto cuando no vea a consumidores hispanos comprando en las tiendas de sus competidores.
"Me revuelve el estómago ver a un cliente hispano entrar a un Walgreens o un CVS'', dijo. "Tenemos que ganárnoslos''.




























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