La música sonaba en los altoparlantes, el humo se concentraba sobre el cuadrilátero y la cortina se levantó para mostrar a Floyd Mayweather Jr. y a Shane Mosley mientras las miles de personas que abarrotaban el Nokia Theater de Nueva York dejaron escapar un rugido enorme.
No se encontrarán en el ring hasta el primero de mayo en el MGM Grand en Las Vegas, pero en la primera escala de un recorrido por tres ciudades el martes huno mucha pompa.
Y también hubo empujones, una escaramuza de lo que puede ser la batalla real.
Después de largas presentaciones, el invicto Mayweather y el campeón welter Mosley avanzaron hasta el centro del escenario y se detuvieron uno frente al otro. De las miradas torvas pasaron a señalarse con el dedo, y después a los empujones, y antes que pasara mucho tiempo los asistentes de ambos se apresuraron a separarlos.
Quizás el altercado era parte del show, pero es difícil ocultar la animosidad entre ambos púgiles.
"Esta es la cosa: él es el campeón, pero todos sabemos que las fajas no hacen sino recoger polvo'', dijo Mayweather, sonriendo. "Yo estoy en el negocio de ganar dinero''.
Los dos púgiles podrán cobrar bastante dinero después de la pelea, probablemente la mayor del boxeo en que no participe Manny Pacquiao.
Mayweather y Mosley se acechan uno al otro desde hace años y la posibilidad de que finalmente se enfrenten consiguió impulso cuando Mosley se presentó por su cuenta en una entrevista después que Mayweather derrotó a Juan Manuel Márquez en septiembre pasado.
Richard Schaefer, de Golden Boy Promotions, pronosticó con audacia que la pelea generará $3 millones de pagos por evento en televisión, lo que pudiera romper el récord fijado por el propio Mayweather y Oscar De La Hoya en el 2007.
"Son los dos mejores púgiles estadounidenses de esta generación'', dijo Schaefer. "Mayweather es un nombre muy conocido. Seamos justos, aunque uno lo odie o lo adore, es un nombre conocido. Y en Shane Mosley tiene el contrario perfecto''.
La pela se concretará después que semanas de negociación entre Mayweather y Pacquiao no resultaron en un cuerdo. El peleador filipino se negó a someterse a pruebas de dopaje como las olímpicas --el campo de Mayweather ha acusado a Pacquiao de doparse-- y en su lugar peleará con Joshua Clottey el 13 de marzo en el Cowboys Stadium.
Cuando la pelea con el potencia de generar la mayor bolsa en la historia del boxeo no se concretó, Mayweather (40-0, con 25 KO) se decidió por la segunda mayor atracción en la populosa división de 147 libras.
Mosley (46-5, 39 KO) debía enfrentarse al prometedor Andre Berto en una pelea de unificación en enero, pero la familia de Berto fue afectada por el terremoto en Haití, lo que lo obligó a renunciar al enfrentamiento.



























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