Alfredo Malagon cuenta entre sus muchas pertenencias de valor una réplica de tres pies de largo del barco camaronero que lo trajo a Estados Unidos durante el éxodo del Mariel en 1980.
También tiene una réplica en miniatura del Capt. Cracker, de 72 pies de eslora, en su oficina.
"Algunos dÃas miro el bote y me veo con 10 años cruzando el Estrecho de la Florida con mis padres, dirigiéndome a lo desconocido. Hasta puedo oler el aire marino'', afirmó Malagon, de 41 años y vendedor de insumos para dentistas.
Identificar la embarcación y su capitán fue una misión de muchos años para Malagon, que querÃa conocer todos los detalles del viaje del 11 de mayo de 1980, cuando abandonó la isla de gobierno comunista y comenzó la travesÃa a la democracia en Estados Unidos como uno de miles de refugiados del Mariel.
"Hay muy poca historia o documentos oficiales sobre el puente del Mariel'', indicó Malagon.
Eso era cierto, hasta ahora.
El Nuevo Herald y The Miami Herald esperan llenar ese vacÃo de información para beneficio de Malagon y miles de otros que fueron parte del mayor y más concentrado éxodo de cubanos al sur de la Florida.
En un proyecto que dedicó cinco meses a exhaustivas investigaciones, los dos diarios publican un banco de datos único e interactivo con los nombres de los 125,000 refugiados del Mariel que llegaron a Cayo Hueso entre abril y septiembre de 1980, y los nombres de los 1,600 barcos que los trajeron a la libertad.
"Este banco de datos se convertirá en nuestra Ellis Island [el lugar en Nueva York a donde llegaron millones de inmigrantes a principios del siglo XX y donde están los documentos que asientan esos arribos]. Otros exiliados tienen lo suyo; ahora nosotros también'', comentó Malagon, el primer refugiado del Mariel en ubicar su información personal.
La información del banco de datos, tomada de documentos gubernamentales olvidados hace mucho, indica la fecha de llegada de los refugiados, dónde fueron procesados y ubicados inicialmente, como el antiguo estadio Orange Bowl, la Base Eglin de la Fuerza Aérea en el Panhandle de la Florida o Fort Chaffee en Arkansas. También incluye el nombre de sus patrocinadores en Estados Unidos, por lo general una persona que ya estaba en el exilio, una madre, amigo de la familia, sacerdote o buen samaritano que los apadrinó.
Los periódicos también descubrieron un documento histórico único, un cuaderno de bitácora diario manuscrito encontrado en la estación del Servicio Guardacostas en Cayo Hueso, con los nombres de las embarcaciones que llegaban con refugiados. Una copia del original obtenido por los periódicos estuvo guardado durante décadas en los archivos de los Guardacostas en Washington.
"Esta información sobre la participación del Servicio Guardacostas en el Mariel sólo fue consultada por un investigador, el público no sabÃa nada'', indicó Scott Price, historiador de la institución.
La base de datos fue suplementada con un diario manuscrito que llevaron los exiliados cubanos Arturo Cobo y su esposa Aleida, de Cayo Hueso, cuando el éxodo tomó fuerza.
Descubrir la información histórica es parte del proyecto de dos años de ambos periódicos por narrar el éxodo de los cubanos durante las cinco décadas transcurridas desde que Fidel Castro llegó al poder en 1959.
La base de datos se sumará a otras dos creadas anteriormente por los diarios. Estos bancos de datos detallan la llegada de cubanos a Estados Unidos, uno por uno, en cada una de las tres grandes olas migratorias después de la revolución: los Vuelos de la Libertad, la Operación Pedro Pan y el Exodo del Mariel.



























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