Es muy frecuente que un futbolista logre acaparar completamente la atención de la prensa deportiva, lo extraño es cuando el protagonista no es un jugador, sino un entrenador, y este es el caso del director técnico José Mourinho.
El portugués fue el centro de todas las miradas en la semana previa a la final de la Liga de Campeones, tal parecía que era una pelea sólo entre él y uno de sus maestros, el holandés Louis van Gaal, con quien coincidió en el FC Barcelona.
En esa final su equipo, el Inter de Milán, conquistó el máximo torneo de clubes en Europa y de ese modo creció su leyenda, al ganar por segunda ocasión en su carrera el triplete: liga, copa y Champions.
Lo curioso ha sido que casi nadie ha hablado más del Inter, sino de la inminente llegada de el "Especial'' al Real Madrid.
Ni siquiera regresó con su equipo a Milán para festejar con sus jugadores la victoria. Prefirió permanecer en Madrid para resolver de inmediato su futuro, cuando el acuerdo podría fácilmente esperar otra semana.
Su sueño más profundo era dirigir al Real, esa oportunidad estaba más cerca que nunca, y no quiso que nada ni nadie lo alejase de lograr su mayor anhelo.
Aunque nunca se sabrá a ciencia cierta si su llegada a la Casa Blanca' ya estaba pactada de antemano. Muchos son los indicios que hacen pensar que el bueno de Mourinho ya había dado antes el "sí quiero'' al Madrid.
Si no, por qué esa sobreactuación en el triunfo ante el BarÇa en las semifinales, por qué no fue a celebrar con sus aficionados la conquista de la "Orejona'', por qué en sólo un año y tras haberlo ganado todo declara que Italia no es su casa.
Mourinho fue contactado por Florentino Pérez para dirigir su nuevo proyecto con Cristiano Ronaldo y Kaká, pero parece que llegó tarde, ya se había comprometido con el Inter, donde no dudo que hubiese continuado de no haber conseguido lo que consiguió este año.
Ahora tiene la excusa perfecta "quiero ganar el triplete con tres equipos de tres diferentes países'', que cosa.
Tal como pasó con CR9, el Madrid se trajo a uno de los mejores del mundo al año siguiente y este viene con una etiqueta donde se lee "ganador''.
Y es que luso lo han encasillado en esta categoría luego de sus triunfos en el Oporto, Chelsea y ahora en el Inter. Desde el 2003 a la fecha ha ganado cinco ligas, dos Champions y otras tantas copas, casi nada.
Cierto es que siempre a dirigido a grandes equipos, lo cual nunca es fácil, y ese es tal vez su mayor mérito.
Mourinho heredó de su padre el amor por el fútbol y desde temprana edad se convirtió en un gran estudioso de este deporte, tanto teórico comoen lo práctico.
A sus conocimientos futbolísticos le añadió una dosis humana, con la motivación como su mejor arma, lo que ha marcado la diferencia, no por gusto todos sus ex jugadores lo adoran.
Pero parte de su éxito también se basa en tácticas defensivas y su gran "pressing'' con gran despliegue físico, lo que probablemente pueda traerle más de un problema en un Madrid acostumbrado a atacar y a dar espectáculo.
Para algunos ganar lo es todo, no importa cómo; para otros lo importantes es ganar, como el resultado de jugar bien.
Nadie recuerda a los primeros. Italia es la actual campeona del mundo y ni siquiera la mencionan como favorita para Sudáfrica, al igual en poco tiempo nadie se acordará del Inter; en cambio todos continúan señalando al Barcelona, Manchester y a las seleciones española y brasileña como los mejores equipos del mundo.
El Real Madrid necesita de los triunfos para justificar su mega proyecto, pero no debe renunciar a su identidad y, con el "ganador'', eso no está garantizado. Pronto veremos las consecuencias del "efecto Mourinho, probablemente el próximo martes.























Mi Yahoo