El poder joven apareció en toda su dimensión en Sudáfrica 2010.
Una pléyade de veinteañeros aprovechó el fracaso de astros como Cristiano Ronaldo y Wayne Rooney para tomar la posta. Sus brillantes actuaciones son amplificadas en la marquesina del Mundial.
En esa lista pueden encontrarse los alemanes Mesut Ozil, 21 años, y Thomas Mueller (20); los ghaneses Johathan Mensah (19) y Andrew Ayew (20); el español Gerard Piqué (23); y los ases de equipos que quedaron fuera: los mexicanos Giovanni dos Santos (20) y Javier Hernández (22); el chileno Alexis Sánchez (21); el eslovaco Vladimir Weiss (20); y el japonés Keisuke Honda (24).
El caso más curioso es el de Mueller, a quien el 3 de marzo pasado en Munich, después del triunfo 1-0 de Agentina sobre Alemania en un amistoso, lo sentaron en la conferencia de prensa al lado de Maradona. El DT albiceleste dijo que era una "falta de respeto'' que le hicieran compartir el estrado con alguien que dijo "desconocer''.
Mueller lleva cuatro goles anotados en el Mundial. En la primavera del 2009 jugaba en tercera división y ahora es uno de los Ãdolos del Bayern Munich -a donde llegó a los seis años de edad- y de la copa del mundo en Sudáfrica.
"No pienso demasiado lo que me ha pasado desde hace un año'', comentó el delantero. ‘‘Me lo preguntan mucho, pero todo lo que tengo que decir es que siempre planteo bien las cosas de cara a los nuevos desafÃos''.
Mueller describe su "sociedad'' con Ozil y Lucas Podolski como "una aplanadora''. Su actuación en el 4-1 sobre Inglaterra en octavos de final fue impresionante con el aditivo de dos goles anotados.
"Soy hincha de Barcelona y me gustarÃa jugar al lado de Messi'', afirmó Ozil, de quien se asegura que en el conjunto germano es el equivalente a Kaká en el brasileño.
Hijo de padres turcos, el volante del Werder Bremen ha contribuido a que Alemania sea un equipo letal en Sudáfrica 2010. Un golazo a Ghana permitió el avance a octavos de final.
El ghanés Mensah, quien pertenecÃa al Free State Stars de Sudáfrica, ingresó como suplente en el encuentro con Australia, y desde entonces no suelta el puesto. Es candidato para ser mejor defensor del torneo. Desgraciadamente, no jugó contra Uruguay debido a que fue suspendido al recibir su segunda tarjeta amarilla cuando derrotaron 2-1 a Estados Unidos en tiempo extra.
Ayew es hijo de Abedi Pelé, gloria del fútbol ghanés y ex astro del Olympic de Marsella. Juega con el Arles francés y también cumplirá una fecha de suspensión contra Uruguay.
Piqué es un veterano y campeonÃsimo con el Barcelona. Su seguridad en el quite y su fuerza y convicción para proyectarse al ataque lo convierten en un hombre indispensable en la Furia Roja.
Dos Santos, por su parte, demostró que la academia del BarÇa es una magnÃfica escuela y su aporte fue valioso para el Tri en Sudáfrica. No tuvo la suerte de anotar, pero siempre participó de manera inteligente en el juego.
Hernández dejó claro en la Copa que el Manchester United invirtió bien al contratarlo. Anotó dos goles. Empezó como suplente y terminó como delantero titular.
Sin Humberto Suazo, quien recuperaba su forma, la habilidad de Sánchez fue clave para que Chile avanzara a la segunda ronda del Mundial. Su chispa sirvió mucho a los rojos, que con dos victorias igualaron su mejor arranque en una copa del mundo.
Weiss, del Manchester City inglés, es el hijo del entrenador de la selección eslovaca (ambos con el mismo nombre), en una relación igual a la que existe en Estados Unidos entre Bob y Michael Brad- ley. Fue uno de los contribuyentes más valiosos para que la pequeña Eslovaquia eliminara al campeón mundial Italia y avanzara a octavos de final.
Honda, del CSKA Moscú, hizo honor a su apellido con su velocidad y confiabilidad. Anotó un brillante gol de tiro libre contra Australia en la victoria 3-1 de los samuráis azules. También marcó el primer gol del torneo contra Camerún, en el Free State Stadium en el Bloemfontein Stadium.



























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