En el 2005, los temores se acentuaron cuando agentes de inmigración detuvieron a una familia colombiana que vivía cerca.
"Todos fuimos testigos de los arrestos y empecé a pensar si yo era la siguiente'', recordó De León.
El operativo, la angustia de la madre y las frecuentes noticias en la televisión sobre redadas contra inmigrantes indocumentados, inspiraron a Marlene a escribir su canción contra la deportación titulada No me dejen.
La primera estrofa describe el miedo de una niña cuando agentes de inmigración tocan a la puerta para deportar a sus padres: "No se que está pasando./ Alguien la puerta está tocando./ Sólo oigo voces. ¿Quién será?/ Si aún no amanece''.
Aunque De León nunca ha sido buscada por las autoridades de inmigración, Marlene dijo que siempre ha tenido el temor de que un día se la lleven de la casa.
"Tengo ese miedo todas las noches cuando me voy a dormir'', dijo Marlene.
De León cree ahora que sus problemas están en vía de solución debido a que la corte de inmigración aceptó reabrir su caso, dándole esperanzas de que pueda conseguir la residencia.
Marlene dijo que proyecta cantar su canción en Washington. Ella canta acompañándose con su guitarra. Al cantar frente a las cámaras de televisión en una conferencia de prensa en Miami la semana pasada, terminó llorando.
"Yo siento el dolor de muchos otros niños cuyos padres podrían ser deportados o han sido deportados'', dijo.
Fue lo que le ocurrió a la familia de Gaitán, una nicaragüense que también irá a Washington para marchar con sus cuatro hijos, tres de ellos nacidos en Miami.
El esposo de Gaitán, Santos Vanegas, de 36 años, fue deportado el año pasado luego de que la policía lo detuvo por conducir sin licencia.
Gaitán ahora tiene que mantener a sus hijos con el dinero que gana limpiando casas.
Vanegas llegó a Estados Unidos en el 2004, cruzando la frontera con México sin visa. Un año después llegó Gaitán con el primer hijo de ambos Kelvin, de 6 años, también sin visa.
Vivieron primero en Virginia, donde Vanegas tenía un trabajo en la industria de la construcción. En el 2007 se mudaron a Miami donde Vanegas consiguió otro trabajo similar. Tienen tres hijas nacidas aquí: Shirley, de 4 años; Ashley, de 2; y Yardley, de 1.
A principios del 2009, Vanegas compró un auto usado y comenzó a conducir sin licencia. En octubre fue arrestado. Entonces, alguien llamó a inmigración. Fue deportado en diciembre.
Gaitán tampoco tiene documentos migratorios.
"No sé qué sería de mis niños si me deportaran'', dijo Gaitán. "Ya de por sí están deprimidos porque extrañan al papá. Por eso vamos a Washington, para ver si el gobierno hace algo para arreglar esta situación''.





























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