En un pequeño establecimiento de uniformes escolares y ropa para niños en Allapattah, Juliana Londoño posaba frente al espejo sonriente, exhibiendo ante su mamá los vestidos de fiesta que más le gustaban.
"Nosotros nunca salimos a una fiesta, así que ella no ha tenido un vestido de fiesta'', explicó Natalia Londoño, la madre de 27 años, quien ha sido víctima de violencia doméstica. "Me alegra verla tan feliz porque no puedo llevarla de compras al centro comercial''.
Juliana, de 8 años, salió la semana pasada de Neat Stuff, 2624 NW 21 Terrace, con ropas y uniformes nuevos por un valor de $250. Sin embargo, Londoño no tuvo que pagar ni un dólar.
En el sur de la Florida, al igual que Juliana, miles de niños de familias de bajos ingresos, hogares sustitutos o víctimas de abuso, negligencia y desamparo, encuentran allí su vestuario para el año escolar. La mercancía es nueva y gratis.
"Nuestros niños, cuando empiezan la escuela, lucen igual que los otros niños y van listos para aprender'', indicó Franklin Monjarrez, director ejecutivo del establecimiento sin fines de lucro. "A los niños les preocupa cómo van vestidos y si llegan con ropa vieja se afecta su autoestima''.
Los anaqueles están llenos de mercancía, desde zapatos deportivos y mochilas hasta camisas polo y bermudas. También hay overoles para bebés y jeans de marca Guess para los adolescentes.
A pocas semanas del inicio del curso escolar, Neat Stuff ha recibido cientos de referencias de trabajadores sociales del Departamento de Niños y Familias (DCF), de la Asociación de Padres Sustitutos y Adoptivos del Condado de Miami-Dade (FAPA), del Programa Guardian ad Litem y del Centro de Mejoramiento para la Familia y los Niños, entre otras.
"A los niños que no se ven bien en la escuela los atacan y si están en un hogar sustituto quiere decir que provienen de la pobreza'', comentó Shamele Jenkis, presidenta de FAPA. "Los niños quieren encajar con la ropa adecuada. Neat Stuff los hace sentir normales, en especial a aquellos que han pasado por una situación traumática''.
Neat Stuff fue fundada en 1995 por Phyllis Krug, defensora de los derechos de los niños en los tribunales de Miami-Dade, quien notó que a menudo los menores llegaban con ropa muy apretada o muy holgada. Ese primer año regaló vestimenta a 100 niños desde el garaje de su casa.
En el 2009, la organización distribuyó ropa por un valor de $1.7 millones a 9,970 menores de 18 años desde los Cayos hasta el Condado de Palm Beach. Los fabricantes frecuentemente donan productos, aunque gran parte del inventario se compra a mayoristas con donaciones privadas y aportes gubernamentales.
Con excepción de tres empleados, Neat Stuff opera con 75 voluntarios. Recientemente, un grupo de alumnos de la Secundaria Ransom Everglades, una escuela privada en Coconut Grove, pintaron un gigantesco acuario en uno de los muros para darle más vida al establecimiento.
Yesenia Contreras, madre soltera y desempleada de 21 años, había llegado referida por una iglesia. Su hijastra, Nauyeli Berman, de 11 años, creció tanto durante el verano que ya no le quedaba la ropa del año pasado.
"Ella me dice: ‘Ya yo no soy una niña y no quiero vestirme como una niña' '', comentó Contreras, que también llevaba ropa para su hijo de seis meses. "Los niños piden cosas de marca. Es muy triste no poder dárselas''.
Monjarrez dijo que precisamente por eso el establecimiento se esfuerza por conseguir ropa de marcas populares.
"Tratamos a los niños con respeto y dignidad'', afirmó. "Hay que hacerlos sentir que alguien los ama''.
Para mayor información visite www.neatstuffhelpskids.org.





























Mi Yahoo