Fue un anuncio en un periódico de Texas lo que puso a Marc Moore en el camino de una larga carrera como funcionario federal de inmigración, que lo ha lle- vado desde el patrullaje de la frontera con México en la zona de El Paso hasta su nueva asignación en el sur de la Florida.
Moore, que comenzó trabajando con la Patrulla Fronteriza en 1991, es ahora director de la oficina de campo en Miami para operaciones de deportación y cumplimiento de la ley de inmigración de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE). Como tal, Moore, de 49 años, estará a cargo localmente del que quizás es uno de los aspectos más polémicos de la ley migratoria: la detención y deportación de extranjeros.
Moore ha tomado posesión de su nuevo puesto en un momento particularmente tenso, cuando los activistas de bandos opuestos presionan por un lado a favor de la legalización de millones de inmigrantes indocumentados y por el otro a que todos se marchen.
Moore, por su parte, piensa que la cuestión migratoria siempre ha sido controversial y espera hacer cumplir la ley de inmigración de la manera que la administración del presidente Barack Obama pretende.
En una entrevista el miércoles en su oficina en Plantation, en el condado de Broward, Moore indicó que su objetivo es poner énfasis en la estrategia de deportar mayormente a extranjeros condenados por delitos, pero sin ignorar a aquéllos que no tienen antecedentes penales.
Citando el contenido de un memorándum reciente emitido en Washington por el jefe nacional del ICE, John Morton, Moore apuntó que este "no dice que no vamos a arrestar a individuos que no tengan antecedentes penales. Simplemente dice que vamos a enfocarnos en nuestras prioridades para lograr la mayor seguridad posible en las comunidades. Los criminales primero, pero también tenemos la obligación de garantizar el cumplimiento efectivo de la ley de inmigración''.
Para demostrar que la estrategia de los "criminales primero'' está funcionando, Moore declaró que cifras recientes emitidas por el ICE prueban que la agencia está deportando a más extranjeros con antecedentes penales que antes. Explicó que el 50 por ciento de los extranjeros deportados en lo que va del año fiscal tenía antecedentes penales, comparado con sólo 35 por ciento durante el año fiscal 2009.
El año fiscal se extiende del 1ro. de octubre al 30 de septiembre. En el año fiscal 2009, por ejemplo, 268,910 extranjeros fueron deportados por ICE. En lo que va del actual año fiscal, 294,230 han sido depor- tados. De este total nacional, 11,503 fueron expulsados por la oficina de Miami y de estos casi un 36 por ciento tenían antecedentes penales.
Cifras proporcionados por ICE muestran claramente que existe una reducción en el número de deportaciones de extranjeros que no tienen antecedentes penales, pero activistas que defienden los derechos de los inmigrantes consideran que las cifras también prueban que las autoridades de inmigración siguen deportando a decenas de miles de inmigrantes que no tienen documentos migratorios. La presencia ilegal en el país es un delito civil, no criminal.
Moore es el primer jefe formal de operaciones de deportación en la oficina de campo en Miami después de que el polémico director anterior, Michael Rozos, se retirara en abril. Rozos había sido director de la oficina desde el 2004.
Aunque Rozos había sido calificado por algunos activistas como un funcionario de línea dura, era visto por otros como un administrador efectivo que ayudó a implementar varios programas locales, incluyendo el llamado Comunidades Seguras, que ahora cubre los 67 condados de la Florida.
Bajo Comunidades Seguras, las huellas digitales de todo sospechoso fichado en una cárcel condal son verificadas por computadoras del Departamento de Seguridad Interna para una identificación más rápida de extranjeros que potencialmente podrían ser deportados.
Nacido en Denver, Colorado, Moore se mudó con su familia a Texas después de su graduación de la escuela secundaria. Luego empezó a buscar un empleo como policía o paramédico. Entró a la Patrulla Fronteriza después de leer el anuncio en el periódico en 1991.
En ese momento, la Patrulla Fronteriza y todos los servicios migratorios eran administrados por la agencia entonces conocida como Servicio de Inmigración y Naturalización (INS).
Moore luego pasó a ser inspector de INS en el Aeropuerto Internacional de Dallas/Fort Worth en 1998 y gradualmente fue ascendiendo en responsabilidades en la región central del INS, con sede en Dallas, hasta que en el 2000 se sumó al sistema de detención y deportación.
En julio del 2004, Moore fue nombrado director de la oficina de deportaciones en San Antonio y en el 2008 se mudó a Washington D.C. para coordinar las actividades de las 24 oficinas de ICE para deten ción y deportación en todo el país.
Luego fue nombrado al puesto en Miami. Casado y padre de cinco hijos, Moore pasó su primer día completo en su oficina del sur de la Florida el 28 de julio.



























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