Más de un centenar de disidentes enviaron una carta abierta al Papa Benedicto XVI para protestar en duros términos por el papel de la jerarquía de la Iglesia Católica cubana en la reciente excarcelación de presos políticos, suscitando el viernes la inmediata respuesta del Arzobispado de La Habana.
"Podríamos hacer de esta epístola una larga lista de demandas, pero sólo una es la más importante, que cese el apoyo político de los que representan a DIOS ante los católicos cubanos, a los que se han comportado durante medio siglo como comisionados de Satanás en la tierra'', señaló la carta.
Tras calificar la actitud de la Iglesia como "lamentable'' y "bochornosa'', los disidentes abordan otros temas como la represión, la necesidad de un amplio debate de los temas de interés nacional y el embargo de Estados Unidos a Cuba.
"Respetamos las solicitudes de la Iglesia para que cese el bloqueo' '', señalaron los disidentes, "pero: ¿por qué no se pide también -- públicamente -- que termine el embargo que le tiene la dictadura a todo el pueblo cubano? Este dura más de 50 años e incluye las libertades que pueda disfrutar la Iglesia como comunidad de todos''.
Firmada inicialmente por 165 opositores, los promotores de la carta esperan que se sumen nuevas firmas en los próximos días. Entre los firmantes se encuentran conocidas figuras de la disidencia como Vladimiro Roca, Jorge Luis García, "Antúnez'', y Martha Beatriz Roque, quien la entregó el jueves en la sede del arzobispado, en La Habana Vieja.
La carta critica que la disidencia haya sido excluida de las conversaciones iniciadas en mayo entre la Iglesia y las autoridades. Tras el histórico encuentro entre Castro, el cardenal Jaime Ortega Alamino, y el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, monseñor Dionisio García, arzobispo de Santiago de Cuba, se ha permitido la salida de 26 presos políticos hacia España y uno hacia Estados Unidos.
Sin embargo, aquellos detenidos que se han negado a abandonar el país continúan en prisión bajo severas condiciones. Entre ellos, Oscar Elías Biscet, Arnaldo Ramos y Pedro Argüelles.
"¿Y por qué a ellos no les dan la libertad? ¿Por qué tienen que mantenerlos en prisión?", afirmó Roque a El Nuevo Herald desde La Habana. "El objetivo es descargar una olla de presión desde los presos y las Damas de Blanco. Es una forma de estar apoyando políticamente al régimen y nosotros no estamos de acuerdo con eso''.
El viernes, un comunicado del arzobispado, firmado por su portavoz, Orlando Márquez, dijo que el contenido de la carta era "ofensivo''.
"Cuando la Iglesia aceptó la misión de mediar entre los familiares de los presos o Damas de Blanco, y las autoridades cubanas'', precisó el comunicado, "sabía que esta mediación podría ser interpretada de las más disímiles maneras y provocar diversas reacciones: desde el insulto y la difamación, hasta la aceptación y el agradecimiento''.
Concluyó que, por su misión pastoral, para la Iglesia no era una opción válida permanecer inactiva.




























Mi Yahoo