• Salir
  • Centro de Membresía

El Mariel: la historia de un pueblo antes del éxodo

 
 

Una foto de alrededor de 1954 muestra a los cadetes navales 
desfilando por la calle principal de Mariel.
Una foto de alrededor de 1954 muestra a los cadetes navales desfilando por la calle principal de Mariel.
Cortesía de Ana Lense-Larrauri

En la historia cubana de los últimos 50 años, el éxodo del Mariel es un insoslayable capítulo que ilustra, apenas en seis meses, la múltiple tragedia de la separación familiar, la destrucción material y el empobrecimiento moral impuesto por la más larga de las dictaduras de América Latina.

Pocas veces, sin embargo, se escuchan las voces de los protagonistas, con el singular punto de vista de la experiencia directa. Hoy, una de esas voces trae a las páginas de El Nuevo Herald una dimensión nunca explorada de aquel éxodo que transformó por igual a la isla y al exilio.

Se trata del testimonio de una marieleña, Ana Lense Larrauri, para quien el Mariel no es sinónimo de una violenta despedida, sino la primera y mejor memoria de la tierra natal.

Larrauri nos habla del Mariel que conoció de niña en los primeros años de la década de 1960: una vibrante sociedad reflejada en la vida cotidiana de su familia, arraigada con orgullo en tradiciones y valores destruidos por la revolución de Fidel Castro.

Su recuerdo nos lleva lejos de la ciudad polvorienta, despintada y hostil que despidió a más de 125,000 cubanos bajo el clamor de odio y las golpizas de las turbas organizadas por el gobierno.

El suyo es el Mariel de la Academia Naval que promovía oficiales de un profundo sentimiento cívico, arboladas avenidas que desembocaban en unas aguas cristalinas y un espíritu cordial y emprendedor.

Una voz singular con una conmovedora historia. La voz austera, directa y veraz de los protagonistas.

El Nuevo Herald

Súmese a la discusión

El Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y señalamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

Hemos incorporado un nuevo sistema de comentarios llamado Disqus. Esto le permite a nuestros lectores la opción de firmar lo que escriben utilizando su contraseña actual en El Nuevo Herald.com, su nombre de usuario de Facebook, Twitter o su cuenta en ElNuevoHerald.Disqus.

Esconder Comentarios

Esto afectará los comentarios en todas las historias.

Canceler OK
  • Videos