La crisis de inmigración, uno de los temas más emotivos de este año de elecciones, tuvo un papel provocador en la primaria republicana de la Florida el mes pasado y pudiera suceder lo mismo en noviembre cuando los electores escojan un nuevo gobernador.
El fuerte apoyo de Rick Scott a una ley de inmigración "estilo Arizona'' en la Florida lo ayudó a solidificar el apoyo de su base conservadora y contribuyó a su victoria sobre Bill McCollum.
Pero en la elección general, en que enfrentará a la demócrata Alex Sink, quien nunca se ha retractado de su oposición a tal ley y puede esperarse que use el tema para conseguir apoyo entre los electores hispanos, un grupo clave.
Los hispanos de la Florida se han opuesto con fuerza a una ley estilo Arizona, que permite a la policía local y estatal ayudar a hacer cumplir los estatutos federales de inmigración. Muchos alegan que eso pudiera llevar a discriminación por perfil racial.
George González, profesor adjunto de Ciencias Políticas de la Universidad de Miami, considera que el tema de la inmigración coloca a Scott en una situación difícil en las elecciones de noviembre.
"Será interesante ver cuánto trata de presionar este tema en su base en el centro y el sur de la Florida'', dijo González. Si Scott hace eso, puede esperar que algunos de sus partidarios hispanos en potencia no voten, agregó.
En un "mitin de unidad'' republicano en Miami la semana pasada, Scott recibió una señal de los problemas que enfrenta. Algunos legisladores estatales hispanos del sur de la Florida asistieron, pero no todos, entre ellos los tres republicanos más influyentes en la comunidad hispana del sur de la Florida: los representantes federales Lincoln y Mario Diaz-Balart e Ileana Ros-Lehtinen.
Líderes republicanos hispanos exhortaron a Scott públicamente a que abandone su retórica contra los inmigrantes. Se especulaba en la manifestación que Scott podía escoger un hispano como compañero de boleta. Pero seleccionó a la representante estatal Rep. Jennifer Carroll, de Jacksonville, la única republicana negra de la Legislatura. Carroll llegó legalmente a Estados Unidos desde Trinidad cuando tenía 8 años.
Mientras tanto, Sink, ha enfocado el tema de la inmigración insistiendo en que todas las empresas tienen la obligación de usar el sistema E-Verify, del Departamento de Seguridad Interior, para asegurar que todos los nuevos contratados estén en el país legalmente, con lo que se protegen los empleos para los ciudadanos estadounidenses y residentes legales.
El representante estatal Clay Ford, republicano por Gulf Breeze, dijo que no se espera que Sink gane en la zona norte del estado, así que su postura no le costaría mucho allí, aunque la mayoría de los agricultores de su región dependen de la mano de obra de indocumentados.
"Es una postura segura para ella porque nadie en el sector agrícola piensa que el estado puede darse el lujo de ir por los campos preguntando a los trabajadores de dónde son'', dijo Ford.
Ana Navarro, recaudadora de ingresos republicana nacida en Nicaragua, dijo que espera que Sink destaque su oposición a la ley, especialmente en la zona central del estado.




























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