Haití

  • Salir
  • Centro de Membresía

Tráfico de niños haitianos: Un negocio siniestro y sin castigo

 
Loading...
 

Jóvenes se pasean a los largo de la calle Duarte, ofreciendo sus servicios sexuales a turistas extranjeros, el 19 de septiembre.
Jóvenes se pasean a los largo de la calle Duarte, ofreciendo sus servicios sexuales a turistas extranjeros, el 19 de septiembre.
Pedro Portal/El Nuevo Herald

BOCA CHICA, República Dominicana

Después de días de soportar el hambre, Marie cedió a las morbosas ofertas que le habían hecho varios hombres en el parque donde pedía limosna en este balneario en el sur de República Dominicana.

La niña de 12 años relató que tuvo relaciones sexuales con "muchos'' de estos hombres por un dólar mientras un primo de 10 años y otro de 13 pedían monedas a turistas europeos y estadounidenses.

"Tenía hambre, perdí todo, no sabíamos qué hacer'', confesó Marie al explicar la decisión de vender su cuerpo.

Los tres niños relataron a El Nuevo Herald que salieron de Puerto Príncipe con la ayuda de un traficante de indocumentados, luego de haber encontrado muertos a sus padres bajo los escombros de sus casas destruidas por el terremoto que devastó esa capital en enero.

Hoy venden huevos hervidos a 10 centavos cada uno, caminando todo el día bajo el sol por la Avenida Duarte, una bulliciosa pasarela de prostitución de esta ciudad por la que se contonean niñas haitianas recién llegadas ofreciendo sus cuerpos a turistas con canas.

La historia de Marie y sus primos es un drama cotidiano, ignorado y sin castigo: desde el terremoto más de 7,300 niños han sido sacados de contrabando de su país a República Dominicana por traficantes que se aprovechan del hambre y se lucran de la desesperación de los menores haitianos y sus familias.

En el 2009, el número fue de 950, de acuerdo con un grupo de derechos humanos que hace un seguimiento al tráfico en 10 puntos de la frontera.

Varios de los traficantes le contaron a los reporteros que su negocio no sería posible sin la complicidad de funcionarios corruptos de ambos países, versiones que verificaron un informe del Fondo para la Infancia de la Organización de Naciones Unidas (UNICEF) y defensores de la niñez a ambos lados de la frontera.

"Toda la oficialidad sabe quiénes son los traficantes, pero no los someten'', explicó el sacerdote jesuita Regino Martínez, director de la fundación Solidaridad Fronteriza, en Dajabón. "Lo único que hacen es apresar a los ‘traficados'. Es un problema que no se va a acabar porque se les acabarían las fuentes de ingreso a las autoridades''.

Después del catastrófico terremoto que dejó un saldo de 300,000 muertos, líderes de ambas naciones se comprometieron a proteger de este tráfico a los niños, un problema histórico.

Pero los reporteros encontraron que el mal continúa, y fueron testigos de cómo los contrabandistas cruzaban un río fronterizo con niños para luego entregarlos a otros que los llevaban en motocicletas a barrios de miseria en República Dominicana. Guardias del Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (CESFRONT) presenciaron el proceso y no reaccionaron, según constataron los reporteros.

En febrero, cuando se descubrió que un grupo de personas intentó sacar ilegalmente de Haití a 33 niños, estalló un escándalo internacional. Un mes después, sin mayores titulares, 1,411 niños haitianos fueron sacados en forma ilegal de Haití según cálculos de una organización no gubernamental.

El Nuevo Herald

Súmese a la discusión

El Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y señalamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

Hemos incorporado un nuevo sistema de comentarios llamado Disqus. Esto le permite a nuestros lectores la opción de firmar lo que escriben utilizando su contraseña actual en El Nuevo Herald.com, su nombre de usuario de Facebook, Twitter o su cuenta en ElNuevoHerald.Disqus.

Esconder Comentarios

Esto afectará los comentarios en todas las historias.

Canceler OK
  • Videos