Los trabajadores inmigrantes en Estados Unidos ganaron 656,000 empleos y los nativos perdieron 1.2 millones durante la recuperación económica, tras la peor recesión en décadas, según un estudio divulgado este viernes por el centro Pew Hispanic.
Entre el segundo trimestre del 2009 y el segundo trimestre del 2010, durante los doce meses que siguieron al final oficial de la recesión, "la tasa de desempleo de los trabajadores inmigrantes cayó 0.6 punto porcentual (de 9.3 por ciento a 8.7 por ciento) mientras que la de los trabajadores nativos creció 0.5 punto porcentual (de 9.2 por ciento a 9.7 por ciento)'', explicó el informe.
Comparativamente los inmigrantes salieron menos perjudicados de la crisis: en los últimos dos años, entre el segundo trimestre del 2008 y el segundo trimestre del 2010, perdieron 400,000 empleos, mientras que los estadounidenses perdieron 5.7 millones.
Esos datos fueron difundidos en plena campaña electoral, en la que el tema migratorio, y en especial el futuro de los 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos, ha provocado agrios debates.
"Las razones por las cuales solamente los trabajadores extranjeros ganaron empleos durante la recuperación no son claras. Un factor podría ser la mayor flexibilidad de los inmigrantes'', sugirió el informe.
Los inmigrantes parecen dispuestos a mudarse de ciudad y a cambiar de sector más fácilmente que el resto de los estadounidenses, aunque el reverso de la moneda "puede ser la inestabilidad'' que sufren en sus puestos de trabajo, explicó el texto.
Pew Hispanic advierte que según datos aún no publicados, los inmigrantes, y entre ellos los ilegales, corren más riesgos de entrar y salir del mercado laboral de manera extraordinariamente rápida, de un mes a otro.
Esa movilidad y predisposición a tomar los empleos menos apreciados, algo asociado sobre todo con los indocumentados, explicaría por lo tanto por qué los salarios de lo inmigrantes en general bajaron 4.5 por ciento respecto a los trabajadores nativos durante la crisis.
Los trabajadores extranjeros representan 15.7 por ciento de la fuerza laboral estadounidense, según los datos del Censo y las estadísticas del Departamento de Trabajo manejados en el informe.
A pesar de todo, "la recuperación de empleos para los inmigrantes está lejos de haberse completado'', explicó el texto.
"Los 656,000 trabajos que los inmigrantes ganaron durante el primer año de la recuperación son claramente insuficientes para compensar los 1.1 millones de trabajos que perdieron entre el segundo trimestre del 2008 y el segundo trimestre del 2009'', añadió el texto.
La recuperación está beneficiando a los trabajadores extranjeros, pero el impacto que sufrieron durante lo peor de la crisis fue especialmente duro.
Las diferencias entre extranjeros y estadounidenses en el mercado laboral son aún más estridentes si se analiza el caso particular de la principal minoría estadounidense, los hispanos.
La tasa de desempleo entre los hispanos nacidos en el extranjero bajó del 11 por ciento en el segundo trimestre de 2009 a 10.1 por ciento en el segundo trimestre del 2010.
El desempleo entre los hispanos nacidos en Estados Unidos aumentó en cambio de 12.9 por ciento a 14 por ciento.
El Pew Hispanic, una de las ramas del reputado centro de análisis demográfico y social Pew Research, divulgó esta semana otro informe en el que advertía que contrariamente a lo que muchos observadores políticos creen, la reforma migratoria no es la principal preocupación de los hispanos nacidos en Estados Unidos.
"Para los nacidos en Estados Unidos, el tema de la inmigración es el cuarto tema de preocupación (de un total de siete) mientras que para los nacidos en el extranjero es el cuarto'', explicó a la AFP Mark López, director adjunto del Pew Hispanic.
A título comparativo, los asiáticos vivieron una experiencia diferente: el empleo de los nativos (asiáticos nacidos en Estados Unidos) creció en 208,000 durante la recuperación, mientras que para los nacidos fuera del país bajó en 102,000 puestos de trabajo.



























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