Quiñones precisó que su empresa en los últimos tiempos ha estado más ocupada en Venezuela que en México. Según él, el auge del secuestro en Venezuela puede ser atribuido en parte a una mejoría de la seguridad en Colombia, situación que llevó a muchos de los grupos guerrilleros que se dedicaban a esa actividad a cruzar la frontera.
Los primeros efectos de este fenómeno comenzaron a observarse inicialmente en los estados fronterizos de Apure, Táchira, Mérida y Zulia.
"Eran secuestros de la guerrilla que duraban varias semanas y hasta varios meses'', dijo Quiñones. "Muchas veces la amenaza era que si no se pagaba el rescate, se llevaban al secuestrado a Colombia''.
Añadió, no obstante, que el secuestro ya no está limitado a los estados fronterizos y hoy en día la mayor parte de los casos se producen en Caracas y en la industrial ciudad de Valencia.
En Caracas, aumentó mucho el secuestro de tres a cuatro días, en una modalidad que Clayton Consultants sigue considerando como express, pero que se diferencia de la retención de tres a cuatro horas, período en el que la víctima es llevada a los cajeros.
En este tipo de secuestro, la víctima es trasladada a alguna de las barriadas populares, mientras los delincuentes negocian con los familiares.
En Valencia, los secuestros tienden a durar varios días más y muchas veces la víctima es llevada fuera de la ciudad.
Pero aún cuando fueron las bandas colombianas las que dieron pie a la popularización del secuestro, hoy en día son los venezolanos los que va a la cabeza, con un creciente número de grupos especializados.
El Observatorio Venezolano de la Violencia registró un caso en que una de las víctimas fue contactada posteriormente por teléfono por uno de sus secuestradores, para que ofreciera asesoría a una mujer que tenían secuestrada, dijo Briceño.
"La otra voz [el secuestrador] le dice: Disculpe señor Fulano, es que tenemos aquí a una señora secuestrada y ella no cree que nosotros somos gente seria. Piensa que la vamos a matar. ¿Podría conversar con ella para que le explique?' '', relató Briceño.
Mármol explicó que otra de las razones del auge es la impunidad que reina en Venezuela, país que carece de suficientes policías, fiscales y jueces.
Según estudios elaborados por Mármol, el país sólo cuenta con 4,000 de los 25,000 agentes especializados en investigaciones que debería tener, y sólo 70,000 de los 125,000 agentes que deberían patrullar las calles.
Además, cada fiscal está a cargo como promedio de unos 3,000 casos al año, equivalentes a más de ocho por día, y los jueces penales tienen asignados unos 500 casos.
El resultado final de esta carencia es que sólo un 8 por ciento de las denuncias formuladas llegan a resolución judicial.
"En Venezuela es fácil cometer delitos, porque los delincuentes tienen 90 por ciento de probabilidades de éxito'', declaró Mármol. "Si de cada 100 delitos, 90 quedan sin resolución, hermano, usted tiene grandes oportunidades de salir ganando, y no ha de sorprendernos que el delincuente en Venezuela esté envalentonado''.
El reportero Deivis Ramírez Miranda contribuyó a esta información desde Caracas.




























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