Hoy los miamenses dan el último adiós a dos agentes policiales caídos en el cumplimiento del deber. Los detectives Amanda Haworth y Roger Castillo murieron a manos de un sospechoso de homicidio cuando trataban de efectuar su arresto. Ambos tenían una impecable hoja de servicio en un escuadrón de la policía de Miami-Dade encargado de perseguir a delincuentes peligrosos.
Detrás de cada agente de policía dispuesto a dar su vida para proteger a los ciudadanos, existe un ser humano con una historia familiar, amores y sueños. Honremos hoy a los héroes anónimos de la policía de nuestro condado, a los caídos y a los que visten su uniforme cada mañana y salen a las calles a velar por nuestra seguridad.





























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