• Salir
  • Centro de Membresía

'Jubanos', documental revela la historia de la comunidad judía

 

smoreno@elnuevoherald.com

Para la mayoría de los cubanos nacidos después de 1959, la sinagoga Beth Shalom era sólo un bello edificio de arquitectura modernista en el barrio habanero de El Vedado que, como los templos de otras denominaciones religiosas en la capital habanera, casi siempre permanecía desierto de feligreses.

Según el documental Jubanos: the Jews of Cuba, realizado por el joven cineasta de Nueva York Milos Silber, para los 20,000 judíos que antes de 1959 constituían una sólida comunidad en Cuba, Beth Shalom tenía un significado más profundo y entrañable. No era sólo la sede del Patronato de la Casa de la Comunidad Hebrea de Cuba, sino el espacio donde tenían un teatro, una escuela dominical y un restaurante kosher, y donde, sobre todo, compartían con amigos y familiares.

Con la llegada de la Revolución, esa comunidad no sólo sufrió una considerable pérdida en propiedades y miembros --se redujo en un 90 por ciento-- sino que tuvo que intentar sobrevivir en un mundo donde no había espacio para las manifestaciones exentas de significado político.

Jubanos: the Jews of Cuba recoge el esfuerzo de los 1,500 judíos que hoy quedan en la isla después de tantos éxodos, para celebrar su fe y legar sus tradiciones a los más jóvenes y, por otra parte, reconstruir sus deteriorados cementerios en los que un día reposarán sus mayores.

"Me quedé maravillado con las pequeñas comunidades del interior de Cuba, formadas a veces por 10 personas, que celebran el Sabbath y las fiestas y tratan de estar conectados, en algunos casos sin contar con una sinagoga'', contó Silber, que hoy asistirá a la proyección de Jubanos: The Jews of Cuba en el cine Regal de Miami Beach.

El evento, parte del 14to Festival de Cine Judío de Miami (MJFF), contará con una sesión de preguntas y respuestas en las que el director podrá dar detalles de su recorrido por La Habana, Cienfuegos, Santa Clara, Camagüey y otras ciudades de Cuba donde estableció contactos con los "jubanos'', nombre que eligió para llamar a los judíos de Cuba.

" ‘Jubanos' es un invento de mis amigos, que me lo sugirieron cuando estaba editando el filme, porque en Cuba los judíos no se llaman así'', precisó Silber, de 24 años, quien vivió tres meses en Cuba en el 2008 como parte de un programa de estudios en el extranjero de la Universidad de Nueva York (NYU), donde se graduó de Producción de cine y televisión en Tisch School of the Arts.

Nacido en Río de Janeiro y descendiente de sobrevivientes del Holocausto, Silber llegó a Estados Unidos a los ocho años y creció en el condado de Westchester, Nueva York. ‘‘De mi sinagoga [en Westchester] todos los años van a Cuba 20 o 40 personas que llevan libros, ropas y medios para ayudar a la comunidad judía de Cuba'', contó el cineasta, en español, sobre un aspecto fundamental para el renacimiento de la comunidad en la isla.

Según se muestra en el documental, la comunidad judía de Cuba recibe importantes contribuciones en medicina y otros enseres de organizaciones de Canadá y Estados Unidos. Hasta el momento del rodaje, el American Jewish Distribution Committee (JDC), que tiene su sede en Nueva York y la misión de ayudar a judíos en todo el mundo, había enviado a la isla a siete parejas judías que se encargaron de enseñar a los cubanos las ceremonias y tradiciones judaicas, según expresó el argentino Fernando Lapiduz, quien junto a su esposa Patricia servía desde el 2007 como coordinador de la JDC en Cuba.

El Nuevo Herald

Súmese a la discusión

El Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y señalamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

Hemos incorporado un nuevo sistema de comentarios llamado Disqus. Esto le permite a nuestros lectores la opción de firmar lo que escriben utilizando su contraseña actual en El Nuevo Herald.com, su nombre de usuario de Facebook, Twitter o su cuenta en ElNuevoHerald.Disqus.

Esconder Comentarios

Esto afectará los comentarios en todas las historias.

Canceler OK
  • Videos