Reina Luisa Tamayo, la madre del fallecido opositor Orlando Zapata Tamayo, y otras tres personas fueron arrestadas temporalmente el viernes en Banes, en la oriental provincia de Holguín. La sorpresiva detención de Tamayo ocurrió poco después de que se confirmara que había recibido la aprobación de Estados Unidos para emigrar junto con su familia como refugiados políticos.
José Luis Ortiz, hijo de Tamayo, dijo que las autoridades se comprometieron a liberar al grupo antes del mediodía del viernes. Hasta el cierre de esta edición continuaban bajo custodia.
"Me han informado que está aquí en [la sede] Seguridad del Estado, pero realmente no sabemos su paradero'', declaró Ortiz. Presiento que ha sido fuertemente golpeada por los sicarios y acuso al gobierno de los Castro de lo que le pueda suceder a la familia y en especial a Reina Luisa Tamayo Danger'', acotó.
El arresto de Tamayo se produjo a las 9 a.m. cuando salía de su casa, 850 kilómetros al este de La Habana. El hecho ocurre a escasos cinco días del primer aniversario de la muerte de Zapata Tamayo en la prisión de Kilo 7, provincia de Camagüey. Zapata falleció el 23 de febrero del 2010 tras una prolongada huelga de hambre de 85 días en demanda de mejores condiciones carcelarias.
Según activistas citados por el Directorio Democrático Cubano, organización radicada en Miami, Tamayo fue detenida violentamente junto con su esposo José Luis Marino Ortiz y el disidente Daniel Mesa Cantillo. Habrían sido acusados de falta de respeto a las autoridades, resistirse al arresto y reclamar por la imposición de fuertes medidas de seguridad en Banes.
La vigilancia tendría como objeto aislar la ciudad e impedir la entrada de disidentes y defensores de derechos humanos que recordarán a Zapata la próxima semana, según explicó a El Nuevo Herald, Elizardo Sánchez, presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.
Sánchez también informó sobre el arresto del activista Aurelio Morales Ayala.
"En Banes hay una vigilancia desproporcionada, un estado de sitio, de manera que sólo pueden entrar personas que viven allí'', agregó.
"A los demás no se les permite ingresar''.
En relación al visado estadounidense, Reina María Ortiz Tamayo, hermana de Zapata, confirmó que un grupo de 13 familiares recibió el martes las visas en la Sección de Intereses de Estados Uni- dos en La Habana (SINA). Dijo que ahora tienen que iniciar otros trámites de rigor que exige Cuba, a pesar de las dificultades económicas que atraviesa la familia.
"Nosotros no tenemos dinero para viajar'', acotó.
Antes de ser arrestada Tamayo dijo que comenzarían los trámites y chequeos médicos finales para el traslado de la familia hacia Estados Unidos "después de que conmemoremos el asesinato de mi hijo''.
A mediados de octubre el gobierno cubano le propuso a Tamayo que abandonara la isla, pero la idea del exilio forzado fue rechazada tajantemente por la mujer de 62 años, hasta que no recibiera las cenizas de su hijo.
Sobre la exhumación de los restos de Zapata y su cremación, Ortiz indicó que no han recibido información oficial que señale cómo y cuándo se concretará el proceso. La salida de Tamayo y su entorno familiar está estrechamente vinculada con el destino de los restos del fallecido opositor.
A fines de noviembre, las autoridades enviaron a un equipo forense a Banes, pero la exhumación no se realizó, ya que los familiares de Zapata aún no tenían las visas de Washington.
En las negociaciones para llegar a un acuerdo humanitario, la Iglesia Católica cubana ha intercedido consistentemente ante las autoridades, entre otros puntos, para poner fin al acoso que sufría Tamayo por parte de turbas pro gubernamentales. Esta situación también fue denunciada por la organización Amnistía Internacional. La mediación se produjo tras una solicitud de las Damas de Blanco, madres y esposas de opositores encarcelados.
El disidente Guillermo Fariñas lamentó el viernes la ola de arrestos y dijo que los hostigamientos no sólo tienen que ver con el primer año de la muerte de Zapata sino con un nerviosismo generalizado de las autoridades.
"Lo que ha ocurrido no es más que la mezcla de la culpabilidad del régimen por haber asesinado a Zapata'', sostuvo Fariñas en una conversación telefónica con El Nuevo Herald. "Espero que este primer aniversario pueda convertirse en la primera chispa que acabe con el sistema totalitario''.




























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