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Casa del terror escondía abusos contra niños

 

cmarbin@MiamiHerald.com

Jorge y Carmen Barahona habían tenido bajo su custodia a los gemelos durante tres años, y se acercaban poco a poco a la adopción cuando se encontraron con un formidable obstáculo: un testarudo guardián asignado por la corte.

Paul Neumann, guardián ad-litem voluntario, vio algo en el matrimonio de West Miami-Dade que le dio miedo, y se lo hizo saber a todos aquellos en el sistema de bienestar infantil que le prestaron oídos.

Los esposos Barahona buscaron el apoyo de un funcionario de la agencia de custodia estatal que supervisaba su caso. Y cuando ese recurso les falló, apelaron a una autoridad superior: el entonces gobernador Charlie Crist.

En una serie de tres cartas enviadas desde el verano 2007 hasta principios del 2008, los esposos Barahona acusaron a Neumann de conspirar con empleados del sistema escolar de Miami-Dade, de "manipular'' testigos y de tratar de arrebatar a los gemelos de su custodia. Neumann, escribieron, estaba violando sus derechos civiles.

"Nos han estado engañando todo este tiempo'', escribieron los Barahona en una carta a Crist del 4 de junio del 2007, "y consideramos que nos han tomado por idiotas''.

Los funcionarios de bienestar infantil de la Florida alegan ahora que ellos fueron los engañados.

El 10 de febrero, la línea directa de abuso del Departamento de Niños y Familias (DCF) recibió un reporte de que los Barahona estaban amarrando de pies y manos a los gemelos Nubia y Víctor Doctor y obligándolos a permanecer de pie en una bañera durante horas en la casa de la familia en West Miami-Dade.

Los investigadores no habían encontrado todavía a los gemelos cuando se descubrió a Víctor en una camioneta a un costado de la Interestatal 95 en West Palm Beach empapado en sustancias químicas y sin conocimiento. Horas después, la policía encontró el cadáver de Nubia en la parte trasera de la camioneta, metida en una bolsa y empapada en sustancias químicas. Una fuente dijo el viernes que era posible que los niños hubieran sido rociados con pesticidas.

Los funcionarios del DCF se han negado repetidas veces a dar a conocer sus archivos acerca del matrimonio, aunque dijeron que posiblemente publicarían algunos documentos.

Pero varios documentos obtenidos la semana pasada por The Miami Herald, además de entrevistas a vecinos y trabajadores de bienestar infantil, retratan a una pareja empeñada en criar a su familia adoptiva a su manera, amparados de los ojos escrutadores de los trabajadores de bienestar infantil, en una casa rodeada de espesa y tupida vegetación.

"Todos los caminos conducen a esa casa'', dijo la principal funcionaria del DCF en Miami, Jacqui Colyer.

Jorge Barahona nació en Cuba; se esposa Carmen, en Nicaragua. Se casaron el 19 de enero de 1996 en Coral Gables. Ella tenía 45 años, él 38.

Carmen Barahona ha trabajado durante años para una de las firmas médicas más importantes del sur de la Florida, Pediatric Associates. Su esposo era propietario de una compañía de control de plagas, operada en base a una camioneta roja cargada de sustancias químicas letales en contenedores plásticos.

La pareja tenía otra fuente de ingresos, bastante sustanciosa: subsidios estatales para los cuatro niños en custodia estatal que ellos adoptaron. La semana pasada, la jueza de circuito Cindy Lederman dispuso que los aproximadamente $950 mensuales en subsidios de adopción para los tres niños sobrevivientes se discontinuaran de inmediato. La cantidad alcanzaba probablemente los $1,200 cuando Nubia estaba viva.

El Nuevo Herald

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