Derrotado, Roger Federer se negó a bajar la cabeza e incluso lanzó una amenaza. "En seis meses hablamos'', dijo el hasta entonces inmutable Expreso Suizo cuando se le preguntó, luego de caer ante Novak Djokovic en la pasada edición del Abierto Australiano, si el binomio dictatorial que tenía junto con Rafael Nadal se había quebrado definitivamente.
Han pasado poco más de dos meses de aquello y la historia se volvió a repetir. Dos veces más.
Djokovic derrotó otra vez a Federer en Dubai y más recientemente lo hizo de nuevo en Indian Wells y ahora llega al Abierto Sony Ericsson de Miami en calidad de invicto en el año y con el uniforme de favorito.
El serbio, que ganó el título de este torneo en el 2007 y que realizará su primera presentación en la jornada del viernes, llega con una racha de 18 victorias al hilo, en la que además de las tres conquistas sobre Federer, también se impuso en la final del Indian Wells a Nadal.
"Creo que he jugado el mejor tenis de mi vida en los últimos tres meses'', aseguró Djokovic durante su participación en Indian Wells. "Quiero seguir así''.
Y el deseo del actual número dos del mundo pudiera cumplirse en Key Biscayne, en donde llega con un cuadro bastante accesible. De hecho, su primera rival de verdadero cuidado pudiera presentarse en los cuartos de final, el británico Andy Murray, a quien doblegó en el pasado Abierto Australiano, rumbo a la conquista del segundo Grand Slam de su carrera.
El argentino Juan Martín del Potro, quien debutará este miércoles ant el brasileño Ricardo Mello, pudiera ser un obstáculo para la semifinal.
En el otro lado del cuadro se encuentran Nadal y Federer, quienes pudieran enfrentarse en la semifinal, en lo que sería la segunda ocasión que lo hacen en Key Biscayne, luego de la final del 2005 ganada por el suizo ante un entonces prospecto español.
Nadal viene de una semana bastante irregular en Indian Wells en donde tuvo altibajos, incluyendo un buen partido ante Del Potro y luego un discreto accionar contra Djokovic, en el cual su servicio lo abandonó.
El mallorquín tiene un camino relativamente fácil hasta su potencial tope con Federer en la semifinal.
Luego pudiera ser Djokovic su último obstáculo para un torneo que le ha sido elusivo.
"No es algo en lo que estoy particularmente enfocado'', dijo Nadal acerca de lograr la corona en Miami. "He estado ahí dos veces en la final''.
Federer, entretanto, continúa su preparación para tratar de mantenerse en la élite de un deporte en el que cada día le surgen más obstáculos, tal como lo revela el hecho de que tiene récord de 3-11 en sus últimos partidos ante Djokovic, Nadal y Murray.
El suizo no ha tenido un mal año, y sólo ha caído tres veces en el 2011, todas ante Djokovic.
"No es que sea frustrante. Es decepcionante. Pero me ha pasado ya antes'', admitió Federer.
Todavía no ha llegado la marca de los seis meses de la que habló Federer. Un triunfo en Miami no sólo le ayudaría recuperar su confianza -especialmente ante los mejores del ránking- sino también a darle un frenazo, aunque sea por los momentos, a lo que es el final de sus días como el imbatible del tenis.



























Mi Yahoo