Cuando eran niños, Gabriel y Oscar Rodríguez no iban a acampar en verano. Mientras otros niños disfrutaban de su tiempo libre, ellos estaban ocupados, aprendiendo las interioridades de los negocios familiares: poseer y operar franquicias de McDonald's.
Ahora se harán cargo de estos negocios como tercera generación de dueños y operadores de McDonald's.
"En lo más profundo de mi mente, siempre supe que esto era lo que deseaba para mí y mi familia en el futuro, debido a lo que McDonalds significa para mí'', dijo Gabriel, de 26 años.
Los hermanos han heredado el negocio de su madre, Yoyi Rodríguez, de 50 años, que recibió la franquicia de su padre, un inmigrante cubano que vino a EEUU con la esperanza de poseer su propio negocio, algo que él consideraba como el sueño americano. Después de investigar un poco, se decidió por McDonalds. Ahora la familia es dueña de tres establecimientos en el condado Miami-Dade.
South Florida es la sede de 156 franquicias con licencia de McDonalds, poseídas por 23 compañías operadoras, de acuerdo a un portavoz de McDonalds. De estas compañías, 11 se encuentran en la segunda o la terdera generación de administración, y seis se encuentran actualmente en medio de este proceso.
El programa McDonalds Next Generation Approval, permite que los propietarios de franquicias traspasen sus establecimientos a miembros de sus familias. Pero los posibles propietarios/operadores de la siguiente generación tienen que pasar por el mismo proceso que sus padres/madres y abuelos/abuelas.
El proceso de aprobación de McDonalds evalúa los logros de los candidatos individuales, sus cualidades y su viabilidad financiera, entre otros criterios. Según la compañía, los solicitantes deben poseer una experiencia empresarial sustancial, habilidades administrativas y suficientes recursos financieros.
De manera típica, quien deseaconvertirse en propietario/operador de McDonald's por primera vez tiene que llegar a la mesa de negociaciones con efectivo en las manos.
La compañía exige que los futuros propietarios/operadores den un pago inicial de 40% del costo total de un nuevo restaurante, o de 25% de uno ya existente, lo que varía en dependencia del establecimiento, pero es generalmente un mínimo de $500,000, según el sitio web de la compañía para información sobre franquicias.
Los propietarios de la siguiente generación sólo necesitan hacer una inversión de 20%, que sirve para hacerlos entrar en el programa de entrenamiento, dijo Ashlee Yingling, una vocera de la compañía.
El depósito proviene de recursos personales que no pueden tomarse como préstamo, y que incluyen dinero en efectivo, valores o capital inmobiliario. McDonalds no financia directamente sus franquicias.
Aparte de la inversión original, los propietarios operadores tienen que pagar una cuota de servicio que equivale a cuatro por ciento de las ventas totales, así como el alquiler mensual, que varía entre una cifra básica y un porciento de las ventas totales.
El restaurante promedio de McDonalds hace unos $2.3 millones al año en ingresos, dijo Yingling.
Chris Biggs, un propietario/operador de segunda generación en Broward, terminó el proceso en mayo del 2005.
"Es muy riguroso, pero al mismo tiempo McDonalds quiere estar segura de que usted es el candidato apropiado'', dijo Biggs, de 32 años.
Los candidatos tienen también que trabajar en una franquicia de McDonalds durante un año completo, y asistir a Hamburger University, el programa de entrenamiento amplio de la compañía.
Actualmente, el programa tiene un cuerpo de 19 profesores a tiempo completo, que enseñan clases de formación para los diversos puestos dentro de McDonalds. De acuerdo al sitio web de la compañía, HU ofrece programas para que los empleados auxiliares puedan recorrer todo el camino hasta llegar a un programa ejecutivo, que tiene por objetivo prepararlos para los puestos administrativos más altos.





























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