En el 2008, Pablo Cuevas concretó el logro más importante de su carrera. El uruguayo, haciendo llave con el peruano Luis Horna, ganó el título de dobles de Roland Garros.
Ahora en Key Biscayne, Cuevas está buscando otro hito en su carrera.
Desde hace rato tengo ganas de tumbar a uno grande'', admitió el sudamericano, quien lo más cerca que ha estado de cumplir esta meta fue el año pasado cuando venció a Nikolay Davydenko, entonces número 11 del mundo, en el torneo bajo techo de Moscú.
El sábado Cuevas tendrá su oportunidad.
El charrúa enfrentará al estadounidense Andy Roddick, monarca defensor del Abierto SonyEricsson.
"Obviamente es un partido difícil, porque además es el campeón y acá se siente muy cómodo. Creo que será un juego muy lindo'', apuntó.
Cuevas se ganó el derecho de enfrentar al lanzallamas texano -contra quien nunca ha jugado- luego de doblegar en la tarde de ayer al alemán Michael Berrer 6-4, 7-6 (2).
"Estoy contento por la forma en que jugué. Creo que saqué bien y estoy en un buen momento'', aseguró el jugador, ubicado actualmente en el puesto 67 del ránking de la ATP.
Esta es la segunda ocasión en la que Cuevas avanza a la segunda ronda en Miami, en tres ocasiones en las que ha jugado el torneo de la categoría Master 1000. En el 2008 se impuso a Vincent Spadea para luego ser eliminado por el chileno Fernando González.
Otro latino que retornó después de algunos años a Key Biscayne y lo hizo con un triunfo fue el argentino Carlos Berlocq, quien doblegó al estadounidense Jack Sock 7-5, 7-6 (6).
Fue el segundo triunfo de Berlocq en Miami y lo hizo con un rival similar.
El sudamericano venció en el 2006 a la entonces promesa estadounidense Donald Young 6-0, 6-0. Young, que jugaba su primer partido en la ATP, había sido número uno juvenil y se había impuesto en las mismas categorías en el Abierto Australiano y en el de Wimbledon.
Sock, de 18 años, fue el último monarca juvenil del Abierto de Estados Unidos.
"Es un rival de ránking inferior, y por ahí entonces hay presiones extras", apuntó Berlocq, quien espera que la historia del 2006 no se repita, ya que en su siguiente juego fue blanqueado 6-0, 6-0 por James Blake.
"Si puedo jugar al mismo nivel que mis últimos entrenamientos, entonces hay chance'', sostuvo el bonaerense de Chascomus y quien rivalizará con el letón Ernests Gulbis, a quien nunca ha enfrentado.
El último latino que salió a la cancha, el chileno Paul Capdeville, cayó ante el portugués Frederico Gil 6-1, 3-6, 7-6 (6).



























Mi Yahoo