Roger Federer confesó que su deseo era enfrentar a Rafael Nadal este viernes en Key Biscayne. Y el español cumplió con la fantasía del Expreso Suizo, y de los aficionados del sur de Florida.
Federer y Nadal se encontrarán una vez más este viernes a las 7 de la noche en el marco de la semifinal del Abierto Sony Ericcson.
Federer encontró su boleto con facilidad luego de que el francés Gilles Simon se retirara por molestias en el cuello después de perder los primeros tres puntos del set inicial, mientras que Nadal se coló después de vencer al checo y séptimo del mundo Tomas Berdych 6-2, 3-6, 6-3.
Aún sin conocer a su rival –ya que jugó en la tarde, mientras que la otra llave lo hacía en la noche- Federer expresó su afán de encontrarse de nuevo con su bestia negra.
“Claramente me gustaría jugar con Rafa. Creo que será una noche eléctrica. Veremos cómo va”, apuntó el hombre con más títulos de Grand Slam en la historia.
Nadal y Federer se han visto las caras en 22 oportunidades en la cancha, y la relación favorece al mallorquín 14-8.
En Estados Unidos la última vez que lo hicieron fue en el 2005 cuando Federer venció a un entonces adolescente Nadal en la final con parciales 2-6, 6-7 (4), 7-6 (5), 6-3, 6-1.
“No sabía eso (que había pasado tanto tiempo). Otra razón más para jugar”, señaló.
Y pese al notable ascenso del jugador serbio Novak Djokovic, la rivalidad que sigue cautivando al tenis es la Nadal-Federer.
“No sería justo decir que Novak no está jugando bien. Pero al mismo tiempo, tengo que decir que mi rival número uno es Rafa. Hemos creado esta historia que nadie nos puede quitar. Hemos jugado muchas finales y hemos mostrado un gran respeto el uno hacia el otro”, aseveró Federer.
Si bien los duelos entre ambos están inscritos en los anales de esta especialidad –por ejemplo la final de Wimbledon del 2008 ganada por Nadal en cinco sets y considerado uno de los partidos más emocionantes en la historia- la rivalidad que conllevan es atípica en el deporte.
Por ejemplo, Federer en una ocasión invitó a su avión privado a Nadal de un torneo a otro, y además se han reunido en múltiples ocasiones para hacer juegos de exhibición con motivos caritativos, una simbiosis imposible entre opuestos como John McEnroe y Jimmy Connors.
“Ciertamente es así. Veremos igual cómo sigue. Tenemos muchos años más en el circuito y muchas cosas pueden pasar”, expresó Federer con una carcajada. “Quizás después no nos llevemos bien. ¡Quién sabe!”.

























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