Ilene Kastner rompió en sollozos en la oficina de su médico en Deearfield Beach cuando este le dijo que tenía los huesos de una mujer de 80 años. Ilene en ese entonces había cumplido recién 64 años pero recuerda haberse sentido, por primera vez en su vida, una verdadera anciana. “Yo soy una mujer que he hecho ejercicio toda mi vida, monto motocicleta con mi marido, soy muy activa y no represento mi edad pero cuando salí de la consulta de ese doctor me daba miedo hasta moverme, sentía que los huesos se me iban a deshacer” dice Kastner.
“La osteoporosis, que quiere decir hueso poroso, es llamada la enfermedad silenciosa porque no da señales” dice la Dr. Silvina Levis profesora y directora del Centro de Osteoporosis del Colegio de Medicina de la Universidad de Miami. “La mayoría de las personas que padecen esta enfermedad no han sido diagnosticadas y, las que lo han sido, no han sido tratadas. Vemos casos de pacientes que han tenido fracturas típicas de la osteoporosis como las caderas, compresiones vertebrales y sin embargo estas fracturas no son relacionadas con la osteoporosis. Se vienen a dar cuenta en la segunda o tercera fractura. En esta enfermedad el diagnóstico, en sí, es un problema”.
Sin embargo el examen para medir la densidad de los huesos es un procedimiento extremadamente sencillo y relativamente poco costoso que es pagado en general como medida preventiva por los seguros pasada cierta edad. Un diagnóstico temprano puede evitar el progreso de esta condición y hasta remediarla. “Hace falta una enorme concientización de esta enfermedad”, dice Levi. “ Un 20 por ciento de los pacientes con fracturas de caderas mueren en el primer año por complicaciones y un 50 por ciento terminan en un asilo o con algún tipo de discapacidad”. Un diagnostico temprano no sólo puede detener la perdida de hueso, si no que existen medicamentos que pueden ayudar a aumentar la densidad ósea. “Si se detecta temprano se pueden evitar las fracturas, después el daño es irreversible” enfatiza la Dra. Levis.
Una nota de advertencia va dirigida a las mujeres aproximándose a la menopausia, ya que la densidad ósea da un bajón considerable en estos años, sobre todo, en todas aquellas mujeres que no estén tomando hormonas. “Unos años después de la menopausia se vuelve a nivelar el riesgo de pérdida de densidad”, dice Levis. Por ello se recomienda que a partir de los 50 años las mujeres se hagan un examen de densidad ósea cada dos años. “Por lo menos, una vez en la vida, es necesario que se hagan un examen para ver el estado de sus huesos!” advierte la experta.
Acaba de surgir además un método totalmente nuevo para detectar específicamente el riesgo de fractura (osteopenia) en los pacientes que sufren de osteoporosis. Este nuevo método se llama FRAX. Es un algoritmo algebraico que se puede conseguir en el internet. Tras llenar un corto cuestionario, esta fórmula, inventada por el Dr. John Kanis, arroja en pocos minutos un pronóstico del riesgo que corre una persona de tener fracturas serias en los próximos 10 años.
“Es un método que va a revolucionar la detección de Osteopenia” asegura el Dr. Sanford Baim, profesor asociado de medicina, división de endocrinología de la Universidad de Miami. “Ahora uno puede saber si sufre de Osteopenia y conocer el riesgo real de fracturas para poder prevenirlas” añade.

























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