Para muchas personas aquejadas de dolor en la cadera, ya sea por causa de lesiones o artritis severa, la mejor solución es un reemplazo de cadera. Este popular procedimiento consiste en retirar el cartílago y el hueso de la articulación de la cadera que están lesionados y reponerlos con piezas artificiales. Su médico puede recomendar un reemplazo si tiene lesiones en la cadera y dolor y si la fisioterapia, las medicinas y el ejercicio no logran mejorar la condición. Un reemplazo de cadera exitoso alivia el dolor, ayuda a que la cadera funcione mejor y, por ende, mejora el caminar y otros movimientos.
Desde que esta cirugía se convirtió en una opción para aquellos que padecen de dolor de la cadera, se han logrado muchos avances que permiten que la operación sea más llevadera para el paciente y con una recuperación más fácil.
El enfoque tradicional de reemplazo de cadera es posterior o lateral, lo que conlleva cortar significativamente tejido para lograr el acceso a la coyuntura afectada. Pero Cleveland Clinic ha incorporado el reemplazo de cadera con enfoque anterior. “El enfoque anterior nos permite trabajar entre los músculos con menos daño al tejido blando, lo que implica menos trauma. Técnicamente es más difícil, pero la recuperación del paciente es más rápida”, dijo el ortopeda Juan Suárez.
Con el paciente acostado sobre la espalda el enfoque anterior le permite al cirujano alcanzar la articulación de la cadera desde el frente, a diferencia de por el lado o por detrás. De esta manera, el implante puede colocarse sin separar el músculo de la pelvis o del fémur durante la cirugía. El cirujano tiene la capacidad de trabajar con el intervalo natural entre los músculos. Los músculos clave para la función de la cadera permanecen intactos, lo que facilita la recuperación.
La cirugía requiere de una mesa especial que Cleveland Clinic en Weston -la única institución de ese sistema hospitalario que realiza esta operación- incorporó en enero del 2010. Con el paciente boca arriba, la percepción anatómica de los doctores aumenta, lo que impacta favorablemente los resultados. “Con el paciente en esa posición podemos utilizar Rayos X para asegurarnos que los componentes estén en la manera precisa y minimizar la posibilidad de que una pierna quede de un largo distinto. Con los otros métodos, se hace la cirugía y en la sala de recuperación entonces se toman los Rayos X”, indicó el cirujano puertorriqueño quien añadió que “con el “enfoque anterior el riesgo de dislocación es menor”.
Aunque es una cirugía que le permite al paciente una recuperación más rápida, el implante de cadera con enfoque anterior no es para todas las personas. “No todos los pacientes son candidatos porque la anatomía varía entre las personas y aquellos con displasia de la cadera o alguna otra distorsión de nacimiento, impiden que los implantes se puedan colocar por delante”.
El doctor Suárez también indicó que hay un mayor riesgo de sangrado, pero se toman precauciones para que la pérdida de sangre no acarree consecuencias. “Con el enfoque anterior se puede sangrar más, pero empleamos diferentes técnicas para minimizar esa pérdida de sangre. Podemos hacer una cauterización bipolar y el salvado de células, que consiste en colectar la sangre perdida durante la cirugía y transfundir al paciente para minimizar el riesgo de transfusiones alogénicas”.
La estadía en el hospital suele ser de unos dos días, pero todo depende del paciente. La mayoría logra caminar sin asistencia en pocos días y necesita someterse a terapia física. Es recomendable que después de un reemplazo de la cadera, se eviten actividades intensas, como correr y los deportes de alto impacto.



























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