La Crisis de los Misiles. Las décadas de Fidel Castro en el poder. El Miami de hoy. La elección de George W. Bush a la presidencia de Estados Unidos.
Tan disímiles como puedan parecer, todas estas cosas son consecuencias de la invasión de Bahía de Cochinos hace 50 años, el 17 de abril, por parte de 1,500 exiliados cubanos.
En ese entonces, Bahía de Cochinos fue la derrota de los exiliados de la Brigada 2506. Hoy se considera el principio de una cadena de acontecimientos que han afectado la historia de Cuba, el sur de la Florida, Estados Unidos y muchas otras partes del mundo.
En la isla, Castro aplastó a la oposición con el encarcelamiento de más de 100,000 ciudadanos sospechosos de ser enemigos de la revolución en los días anteriores y posteriores al desembarco, fortaleció su poder asumiendo el manto de un nacionalista que combatía al imperialismo norteamericano y aceleró su alianza con la Unión Soviética.
Los cubanos de la isla nunca más volvieron a enfrentarse a Castro de una manera tan rotunda y bien organizada, dijo Juan Clark, veterano de la Brigada 2506 y profesor de Sociología del Miami Dade College. Eso castró el espíritu de rebelión contra Castro en la isla, agregó.
Castro gobernó durante los 45 años siguientes y entregó el poder en el 2006 a su hermano menor, el general Raúl Castro, después de que casi muriera de una hemorragia intestinal.
Para La Habana y Moscú, la fallida invasión mostró a un tímido presidente John F. Kennedy que repetidamente redujo los planes del desembarco para evitar la publicidad negativa. Sin embargo, también temían que ordenara otra invasión contra la isla, esta vez por parte de las fuerzas armadas de Estados Unidos.
Pocas semanas después de Bahía de Cochinos, Kennedy, entonces de 43 años, se reunió en Austria con el líder soviético Nikita Kruschov. Posteriormente, Kruschov ordenó el despliegue de cohetes nucleares de alcance corto y medio en la isla.
Kruschov le tomó la medida a Kennedy después de Bahía de Cochinos y dijo: Este es un hombre rico y mujeriego. Es un debilucho, indicó Brian Latell, destacado analista retirado de asuntos cubanos en la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
La Crisis de los Misiles en octubre de 1962, durante la cual Kennedy obligó a Moscú a retirar los cohetes nucleares, colocó al mundo como nunca antes al borde de la guerra nuclear. A cambio, Kennedy prometió que no ordenaría una invasión a Cuba.
Sin Bahía de Cochinos no hubiese habido una Crisis de los Misiles, dijo Howard Jones, profesor de Historia de la Universidad de Alabama y autor del libro Bay of Pigs (Pivotal Moments in American History), del 2010.
Decidido a probar que no se dejaba presionar, Kennedy escogió enfrentarse de lleno a la situación, agregó Jones. Y eso fue Vietnam. Unos 2,000 asesores militares estadounidenses estaban ya allí en 1961. Para finales de 1963 la cifra llegaba a los 16,000.
Enfurecidos por la derrota de Bahía de Cochinos, Kennedy y su hermano Robert miembros de una familia que tenía fama de ganadores - lanzaron la secreta Operación Mongoose de la CIA, destinada a derrocar a Castro. Otras iniciativas incluían su asesinato.

























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