Muchas personas, tanto jóvenes como adultos, sufren de pérdida auditiva. Según el Departmento de Otolaringología de la Columbia University, un 30% de personas mayores de 65 años, tienen algún tipo de problema auditivo. Lo curioso es que muchos de ellos no sabían que lo tenían. El doctor Alberto Fernández, especialista de cabeza y cuello del Baptist
Health System, explica que entre un 10 y 15 por ciento de las personas menores de 65 años de edad tienen pérdida de la audición.
Según The Journal of the American Medical Association la pérdida de la audición es la tercera afección médica crónica más común entre los estadounidenses de la tercera edad después de la presión arterial alta y la artritis.
Aunque los exámenes de exploración auditiva son voluntarios, el doctor Fernández explica que “según la edad del paciente y cuando existe algún problema médico fuera de lo normal, las personas deben acudir a un especialista y realizarse las pruebas pertinentes”.
Según explica, “ “como regla general, los niños desde prekinder hasta tercer grado, y sin problemas de salud aparente, deben ser evaluados anualmente. Luego cuando estén en secundaria y otro más en high school”. Los adultos que no tienen ningún factor de riesgo deben someterse una vez cada 10 años hasta los 50 años de edad, y cada 3 o 4 años después de los 50.
Entre los factores para hacerse un examen de audición están: sospecha de pérdida de audición, dolor de oído, vértigo, historia familiar de tinnitus (zumbido) y, pérdida prematura de la audición. En muchas ocasiones la señal de alerta es cuando las personas evitan la interacción social, se mantienen aislados para evitar pasar vergüenza.
Los análisis disponibles que son utilizados con más frecuencia son: audiometría de tono puro; las emisiones otacústicas que miden el umbral de reflejos acústicos (Acoustic reflex threshold measurement) e indican cuán bien el oído externo y el oído medio pasan el sonido a través del oído medio; las medidas acústicas estáticas (Static aoustic measures) o timpanometría, que indican si el tímpano de su niño está perforado o verifica si los tubos en los oídos están abiertos; umbral de discurso y pruebas de reconocimiento de palabras, además de usar pruebas realizadas rutinariamente como respuesta auditiva del tronco del encéfalo.
Los problemas de la audición pueden tratarse eficazmente, si se les diagnostica a tiempo. Más información:
www.raisingdeafkids.org/spanish/hearingloss/testing/test.jsp; www.assistech.com/es/examenes.htm; www.entnet.org; www.asha.org; www.audiology.
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