La primera vez que Orielli Troia tuvo un ataque de vértigo pensó que se le venía el mundo abajo.
Como en esa ocasión el vértigo iba acompañado de diarrea, Troia pensó de inmediato que era algo que había comido. Pasó un mes y medio hasta el segundo ataque de vértigo. En esa ocasión lo atribuyó a un mal rato que había pasado. Como bien dicen, a la tercera va la vencida y Troia tuvo otro ataque de vértigo dos meses después, sentada en su cama mirando la televisión. Troia intuyó que algo estaba muy mal.
Lo que vino después fue una procesión de médicos y especialistas. Hasta que acabó en las manos del Dr. Fred Telischi profesor y jefe del departamento de Otorrinolaringología de la Universidad de Miami.
Telischi la diagnosticó con la enfermedad de Ménière’s y la trató con unas inyecciones . Ahora Troia, a sus 70 años, vive tranquila y activa, todavía tiene mareos pero ya controlados, y éstos muy de vez en cuando. También ha vuelto a ganar la audición.
La enfermedad de Ménière’s se cree que se debe a un exceso de líquido en el oído medio. Las membranas en el laberinto del oído se dilatan y se hinchan. Puede ocurrir debido a una infección del oído medio, trauma en la cabeza, infección de los pulmones, el uso de aspirina, cigarrillos o alcohol, y también, en algunos pacientes, el consumo excesivo de sal.
Igualmente se ha indicado que puede ser síntoma de herpes que es reactivado si el sistema inmunológico se debilita. Los síntomas de Ménière’s pueden empezar a cualquier edad pero típicamente surgen entre los 30 y los 60 años y afectan con más frecuencia a los hombres. Conlleva la pérdida temporal de oído.
Pero tanto el vértigo como el mareo pueden tener muchas causas y no proceden de los mismos desarreglos. “Hay una diferencia entre vértigo y mareo”, explica el doctor Telischi. “El vértigo es la sensación de que todo da vueltas a tu alrededor, se experimenta una pérdida de balance y está relacionado con problemas del oído. El mareo o sensación de que uno va a perder el conocimiento, puede ser debido a deshidratación, presión baja, problemas cardíacos o pulmonares o, diabetes”. Es importante, dice Telischi, que los pacientes sepan lo que sienten para poder relatárselo a su médico.
Telischi explica que el balance y el equilibrio del que gozamos están regidos por el ojo, el oído medio y los sentidos que perciben la moción, la presión y la posición. En realidad, todo esto está conectado, ya que la interacción y conexión de los nervios del oído mueven los músculos del ojo.
“Podemos sentir vértigo durante unos minutos: cuando nos levantamos repentinamente de la cama o cambiamos bruscamente de posición”, explica el experto, pero eso no quiere decir que tengamos una enfermedad.
“Si los episodios de vértigo o mareo son largos o frecuentes, si se tropieza con objetos constantemente, entonces sí hay que acudir al médico. “En la enfermedad de Ménière’s, por ejemplo, el vértigo puede durar varias horas”, dice Telischi. La mayoría de los casos de vértigo pueden ser tratados”.
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