Carla Di-Gianni tiene la visión de una joven de 20 y tiene 57 años. El secreto es que optó por un implante de lentes multifocales. .
“Estos lentes son el mejor dinero que he invertido”, asegura Di Gianni, quien primero se operó de un ojo y, dos meses más tarde, del otro.
En el 2006, cuando Di Gianni se sometió a la operación, los lentes multifocales eran algo nuevo. “La doctora fue sincera conmigo y me dijo que no me podía decir mucho sobre los lentes porque no los conocía bien, pero decidí arriesgarme”. Al principio, la operación tuvo sus secuelas ya que veía destellos por la noche. “Eran molestos porque las luces de los autos y de la carretera se agrandaban 100 veces más, pero ahora veo perfectamente”.
La doctora Sonia H. Yoo, profesora de Oftalmología del Instituto Bascom Palmer de la Universidad de Miami explica que, precisamente debido a que los lentes multifocales pueden generar estos destellos, existe una alternativa que se llama el implante de lente de cristal, que no causa destellos pero no es tan preciso.
“Son dos lentes diferentes”, explica la doctora Yoo. “El multifocal cuenta con una serie de anillos que proporcionan una gran diversidad para enfocar y ver. El lente de cristal que está hecho de silicona, es un lente que ofrece visión de lejos, intermedia y de cerca. Sin embargo, si vas a leer una letra pequeña, puede que necesites gafas”.
Esta operación “retrocede el reloj óptico de unos 10 a 15 años”, dice la doctora Yoo. “Es como un lifting óptico”, bromea la cirujana.
En realidad estos lentes fueron diseñados en un principio para solucionar las cataratas. Hoy en día, los implantes se han convertido en una opción válida para resolver deficiencias ópticas que el Lasik no puede hacer. “El Lasik no es la cirugía adecuada para todo el mundo”, dice la doctora Yoo. “Con este lente puedes ver de lejos y de cerca y te corrige todas las deficiencias ópticas”
Por ejemplo, Di Gianni no consideró Lasik cuando descubrió su condición. Empezó a perder la visión de cerca alrededor de los 45 años y fue entonces cuando acudió al oftalmólogo. Gracias a los análisis supo que no solo tenía presbicia, sino también miopía. “Cuando una persona nunca ha visto bien, lo que ve le parece normal”, dice Di Gianni.
La paciente señala que los lentes de contacto supusieron toda una odisea. “Quitártelos, ponértelos, limpiarlos, tenía los ojos muy secos y al final pensé que el implante era mejor”. La operación le costó 5,000 dólares cada ojo.
La Dra. Carol Karp, profesora de Oftalmología del Instituto Bascom Palmer del Colegio de Medicina de la Universidad de Miami, señala que los principales candidatos a esta operación de implantes siguen siendo los pacientes con cataratas, ya que entonces el cristalino del lente intraocular está opaco y no les queda otro remedio que poner uno artificial de acrílico. El seguro médico, explica la doctora, paga la operación de cataratas así como el lente monofocal y el Medicare también. Sin embargo, no paga por el multifocal que son 2,500 dólares extra por ojo.
Los que quieran ver de cerca y de lejos sin tener que pagar extra por los lentes multifocales se les puede sugerir el uso de un lente que corrija cada condición en cada ojo y así la suma de ambos equivale a una visión casi perfecta. “La mayoría de los pacientes se acostumbran al punto que no saben con qué ojo están leyendo o mirando algo de lejos”, dice Carol Karp.
Y según Yoo “hay que tener en cuenta que, para aquellos que no padecen de esa condición, el implante es una operación dentro del ojo y tiene sus riesgos como cualquier cirugía”.
http://bascompalmer.org, http://www.cataractsurgery-la.com/understand-cataract-treatment/types-of-iols.asp



























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