La maestra de Educación Física de la escuela, Michele Rivera, dirige el club de carreras y muchos de los programas extracurriculares. “Es una opción para que ejerciten su cuerpo, y eso ayuda además a estimular su mente, que muchos olvidan que está relacionado. La educación física es mucho más que correr de un lado para otro”, dice Rivera.
Por lo tanto, aquí se llevan a cabo al menos 150 minutos de actividad estructurada cada semana durante el curso escolar.
“Tratamos de motivarlos para que encuentren algo que se convierta en una pasión para ellos. Una vez que encuentran su pasión, entonces buscamos el programa adecuado. La crisis de la obesidad es un problema increíble que los niños están enfrentando, y acaba convirtiéndose en un problema académico. Pierden clases y no se pueden concentrar bien en el salón. La importancia de la educación física se hace cada vez más evidente”.
Los casi 20 Boys & Girls Clubs de los condados Broward y Miami-Dade brindan al menos 30 minutos diarios de recreación física en programas extracurriculares para muchachos de 5 a 18 años. Los programas a menudo duran hasta las 9 p.m. para dar tiempo a los niños y sus familias a que asistan.
“Vivimos en tiempos muy cambiados. No es como hace 30 años, cuando andábamos afuera en bicicleta. La mayoría de los padres ya no los dejan salir. Los muchachos necesitan un lugar seguro al que puedan ir para hacer algún tipo de actividad física”, dice Alex Rodríguez-Roig, director ejecutivo de Boys & Girls Club de Miami-Dade. “Física, social y emocionalmente, eso los ayuda en la escuela. Entre los beneficios del deporte están: mejorar la autoestima, el respeto a la autoridad y la salud mental. Todo eso juega su papel en el desarrollo completo del niño”.
Los clubes ofrecen clases asequibles de fútbol, baloncesto, kickball y béisbol, entre otras actividades. La temporada de fútbol y las cheerleaders empieza con el año escolar. Las cheerleaders tampoco son inmunes a las exigencias de mantener buena forma física. Sus clases empiezan con un calentamiento de carreras y calistenia.
“Los muchachos se divierten, y ni siquiera se dan cuenta de que están haciendo todo ese ejercicio”, dice Rodríguez-Roig.
En South Florida Boxing de Miami Beach, se anima a los muchachos a que liberen su agresividad en el cuadrilátero o en las esteras. Mientras más muchachos llenen el gimnasio, mejor, insiste la dueña, Jolie Glassman.
“Yo quiero que vengan después de las clases y llenen de muchachos mi gimnasio”, dice Glassman. “Quiero que los muchachos tengan un espacio protegido al que puedan venir a ponerse en forma”.
El programa Lean
Teens (Adolescentes sin grasa) de Glassman incluye boxeo, kick boxing, entrenamiento con pesas y defensa personal, además del manejo de la agresividad y el estrés. Glassman incorpora incluso consejería nutricional al programa.
“Han venido muchachos a pedirme bebidas energéticas. ¿Están bromeando o qué? ¡Ellos comen basura! Aquí no se les da basura para comer”.
Más de 70 muchachos del Centro Juvenil de Overtown participaron en el programa de Glassman durante el verano. Ella espera hasta 80 muchachos, de 11 años en adelante, de todo el condado durante el próximo curso escolar.




























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