Los cubanos no conocen la literatura que se está escribiendo en el mundo y eso retrasa a un país, afirmó el martes en París el escritor cubano Leonardo Padura para quien es evidente que los cambios económicos que están siendo aplicados en Cuba provocarán cambios políticos.
Durante un pausa en su intensa agenda europea que comenzó en Dinamarca para promocionar la salida de su ya exitosa novela El hombre que amaba a los perros que en 2012 se publicará en inglés, Padura habló con un reducido grupo de periodistas de sus proyectos e inevitablemente de la realidad política de su país pues no puedo ser otra cosa que cubano.
Periodista y escritor conocido por su tetralogía Cuatro estaciones que protagoniza el policía Mario Conde y que fue traducida a 17 idiomas, Padura lamenta el problema de información cultural gravísimo para un país con la capacidad de consumo cultural como Cuba.
¿Cuándo un lector cubano leerá a Roberto Bolaños? ¿Cuándo van a poder leer al japonés (Haruki) Murakami o al sueco Hening Mankell?, se pregunta.
¿Cuándo los lectores cubanos tendrán acceso a esa literatura?, insiste antes de sentenciar: eso retrasa a un país y más a un país con las condiciones de Cuba.
Y explica: para los pobrecitos haitianos el problema es conseguir un poco de agua que no los mate con la contaminación del cólera, pero para los cubanos es ver una película ( ) y eso que gracias a la piratería, entre comillas y sin comillas, hay una cierta actualización, asegura.
Padura, que defiende la necesidad de crear un mercado interno que permita el desarrollo de la cultura cubana en la isla, opina que Raúl Castro le ha dado lógica económica a la realidad política, a la inversa de Fidel Castro y tras asegurar que se están viendo resultados confía en que esto permita que la gente viva mejor.
Pero admite que lo que ocurre en Cuba es contradictorio.
El país se está abriendo en muchos sentidos y de pronto hay síntomas que van en el sentido contrario, dice interrogado sobre la reciente retirada por parte de las autoridades cubanas de la acreditación de prensa del corresponsal en la isla del diario español El País.
Lo que parece evidente es que si bien se están produciendo cambios económicos y cambios sociales en Cuba, el gobierno va a procurar retardar lo más posible los cambios políticos aunque más tarde o más temprano los cambios económicos provocarán cambios políticos, afirma.
Padura que se considera un privilegiado porque tiene internet en su casa explica que ahora falta que veamos el cable de internet que viene de Venezuela pues a partir de allí la decisión de que los cubanos accedan a internet o no, será política y no tecnológica.
Cuenta que en este viaje estrenó el pasaporte que el gobierno español le otorgó hace seis meses y dice que una de las ventajas de estos viajes es poder ir a bibliotecas o ir a museos en preparación de su próxima novela.



























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