Es preciso decir que sin este libro, Indómitas al sol: cinco poetas cubanas de Nueva York ( antología crítica), de Felipe Lázaro, director de la editorial Betania, con la coedición del Centro Cultural Cubano de Nueva York, y la portada de Gladys Triana, no podríamos darnos cuenta de la extraordinaria producción poética entre mujeres que se gestó en esa ciudad durante todos estos años de exilio.
Es cierto que muchas otras poetas también han escrito en Nueva York. Pero ahora es un hito que se repita la empresa de hace unos 20 años con esta misma editorial, cuando por primera vez se reunieron las cinco en Poetas cubanas en Nueva York: Antología breve/Cuban Women Poets in New York. Brief Anthology (Madrid, Betania, 1991).
Esta vez la nueva selección se presentó en la Feria Internacional del Libro de Miami con cuatro de las participantes: Magali Alabau, Alina Galliano, Maya Islas e Iraida Iturralde. Lourdes Gil estuvo ausente, por enfermedad, pero se leyeron sus poemas en la sesión de la feria. Ensayos críticos de Elena M. Martínez , Perla Rozencvaig y Mabel Cuesta acompañan el libro, y un prólogo de la poeta cubana Odette Alonso Yodú, de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), todos presentados antes en 2010, en Baruch College, Nueva York, al conmemorarse los 20 años de la primera versión de la antología bilingüe.
PRÓLOGO
Alonso Yodú recuerda a Gertrudis Gómez de Avellaneda para dar pautas sobre lo que significa la poesía femenina de Cuba en exilio. “Su soneto Al partir es la primera expresión poética de la mujer arrancada de su tierra y de cómo esa pérdida se fija en la esencia de sus emociones y de creación artística”, escribe. Lo que ejemplifica en poemas con los cuales se identificó al llegar a México, como el de Magali Alabau, “Hemos llegado a Ilión”, con impactantes metáforas que expresan lo que siente al regresar de visita a Cuba, su gran soledad y desencanto.
En otras encuentra un contraste delirante: el paraíso de la niñez que rememora Iraida Iturralde en el poema Santiago; Maya Islas transfigurándose en palma, con su Poema 12, de El ojo del camello, para reconocer su pasado cubano; Alina Galliano recogiendo la añoranza de frutas y cosechas con En el vientre del trópico, y en El secreto de Onegin, de Lourdes Gil, las traiciones en estos versos: “Revolución, melena iracunda de Medusa/ reclamándote,/ despojándote de lo que un día te diera a manos llenas”.
LAS INDÓMITAS
La idiosincrasia personal de cada una se vislumbra en los poemas seleccionados en esta antología. En la inédita poesía Dos mujeres, de Alabau, las metáforas pueden ser sofisticadas, basadas en la historia antigua y media, o en el tiempo cotidiano, el ajetreado vivir, el recuento de los rechazos, de las confrontaciones, entre ella y su alter ego, lo que se da por fuera y lo que se siente por dentro, a veces con grotescas alusiones.
En los poemas numerados bajo el título Los días que ahora tengo, Galliano entra en una profunda introspección, en un viaje hacia adentro. “De Este a Oeste camino galaxias al corazón”, es el verso que considero da el símil perfecto para esa poesía, “como camino Norte a Sur estepas del silencio”, continúa, para recordar los amores y desamores.



























Mi Yahoo