Cuando Susie Higgins fue diagnosticada con cáncer de endometrio en etapa tres, hace dos años, el médico le dijo que las expectativas no eran buenas.
Nunca olvidaré ese día, dice la residente de Fort Lauderdale. Pero en vez de desesperarse, ella practicó yoga.
Al igual que tantos otros estadounidenses, Susie ha reconocido los beneficios de esta antigua práctica que utiliza los movimientos físicos y la respiración para brindar balance al cuerpo y a la mente. De hecho, el estudio titulado Yoga en América 2008, encontró que más de 15 millones de estadounidenses practican yoga.
Con el yoga aumenta el control del cuerpo según aumenta la flexibilidad y la fortaleza, dice el Dr. Ashwin Mehta, director médico de Medicina Integrada en el Sylvester Comprehensive Cancer Center en la Universidad de Miami.
Sentirse en control puede contrarrestar el sentido de impotencia que experimentan las personas cuando se enfrentan a un diagnóstico como el de cáncer. Mehta está tan seguro de los beneficios del yoga para sus pacientes de cáncer que ofrece una clase de yoga específicamente para ellos.
La mente es un poderoso aliado en el cuidado del cáncer y puede usarse en conjunto con la quimioterapia y la cirugía, dice este doctor que practica yoga desde que tenía 10 años de edad.
Higgins, quien ahora es maestra de yoga en el Zachariah Family Wellness Pavilion en Fort Lauderdale, es una fiel creyente en el potencial de sanación de esta práctica. Terminó el tratamiento de quimioterapia hace un año y hoy se mantiene libre de cáncer.
Es una ciencia antigua que realmente funciona, dice. Sin embargo, los investigadores no han sido siempre capaces de probar sus beneficios en estudios aleatorios controlados. Es difícil crear un placebo para el ejercicio. Necesitamos pensar más en estudiar los beneficios del yoga dice Mehta.
Mientras tanto, esos beneficios son bien conocidos para las personas que la practican. He visto que el yoga ayuda en todo, desde cáncer hasta con un catarro común, dice June Blank quien, con más de 80 años, es maestra de yoga en Miami.
Quizás, entre los mayores beneficios universales de practicar yoga están el aumento de la flexibilidad y el fortalecimiento del cuerpo, así como un mejor balance, condiciones que, generalmente, disminuyen con la edad.
Estiras y fortaleces músculos que usualmente no trabajas cuando sólo levantas pesas, dice Kaia Calbeck, psicóloga neurológica y clínica con práctica privada en South Miami. Está afiliada al South Miami Hospital y ha practicado yoga por los últimos seis años.
También se pueden beneficiar personas con problemas de espalda. Está probado que el yoga es bueno para los dolores de la espalda baja, dice Mehta. Explica los beneficios imaginando la espalda como el Puente Golden Gate. La columna vertebral hace la función de una torre para el puente y los ligamentos y músculos son los cables. La forma en que se sienta, duerme, se pone de pie y camina puede resultar en que los cables halen más de un lado que del otro.
Ahí es cuando su postura se deteriora, dice Mehta. Practicar yoga ayuda al fortalecimiento de todos los músculos de la espalda, mejorando su postura. De hecho, si usted visita a un terapéuta físico con una prescripción para el dolor de la espalda baja, probablemente le sugieran ejercicios de fortalecimiento y estiramiento. Muchos de estos son clasificados como extensiones de la espalda o ayuda para la estabilización de la espalda, pero semejan posiciones de yoga como la cobra y la inclinación de la pelvis.





























Mi Yahoo