De nuevo se asoman otros dos superclásicos al panorama futbolístico mundial, esta vez más temprano que de costumbre.
El Real Madrid y el Barcelona, en su eterna porfía, volverán a verse las caras en los partidos de ida y vuelta por la Copa del Rey, hoy y el próximo miércoles, donde como de costumbre está en disputa algo más que un título.
Ambos equipos disputaron la pasada final del segundo torneo en importancia de España, ganada en tiempo extra por el Madrid con gol de Cristiano Ronaldo, curiosamente cuestionado ahora por su público.
El Barça va segundo en La Liga a cinco puntos del club merengue y no puede fallar para así retener la corona, por eso no pudo utilizar a los suplentes en el último juego contra el sorprendente Betis el domingo. En ese partido los azulgranas la pasaron negra y podrían llegar algo cansados.
Al Madrid le ocurre algo parecido, con la diferencia que tiene un día más para descansar. El sábado tuvo que remontar para imponerse 2-1 al Mallorca y así mantener su diferencia sobre su archirrival.
El Barcelona no podrá contar con su delantero David Villa, lesionado por el resto de la temporada, pero llega embalado con el chileno Alexis Sánchez y el argentino Lionel Messi, tras su gran actuación el domingo.
En cambio Mourinho tendrá que estrujarse los sesos para sacar un once, después de las bajas de Khedira y Carvalho (lesión) y Arbeloa (sanción). Se espera que el portugués, fiel a su filosofía especulativa, coloque un equipo defensivo donde podría entrar su compatriota Coentrão, con Lass y Pepe como figuras.
Sorprendería que se la jugase poniendo un once ofensivo, como el que puso al final contra el Mallorca, teme ser goleado, sin darse cuenta que al Barça solamente se le puede ganar si se le ataca, y que el Madrid es grande porque siempre salió a ganar, sin preocuparse demasiado por defenderse.
Los azulgranas ahora son el mejor equipo del mundo porque Pep no tiene miedo a jugar de modo ofensivo y no sólo coloca a tres defensas, sino que sitúa en la medular a un mediocentro (Busquet).
Todos sabemos que el medio-campo decide un partido, así que bastará con ver las alineaciones de uno y otro para saber quién ganará. A la línea formada por Xavi, Busquet, Iniesta y Cesc sólo podría ganarle una formada por Alonso, Ozil, Kaká y Di María.
Mou casi seguro que pondrá a su cuadrilla favorita, esa que reparte mucha más leña que fútbol, y la suerte estará echada.
Sea cual sea el ganador, se espera un buen partido, un sorbo del buen fútbol para el paladar bien entrenado de los catadores del deporte rey, esos que no se cansan de apreciar lo que realmente es bueno.
Sin dudas estamos en presencia de un choque entre los más grandes, no por gusto nueve de sus jugadores están en el último once ideal de la FIFA (cinco de Barcelona y cuatro de Madrid) , así como los ganadores de los últimos cinco Balones de Oro y todos los finalistas de estos tres años.
Sin embargo, no por eso puede considerarse a la liga española esté por encima de la inglesa, como afirma la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol.
La IFFHS, por sus siglas en inglés, sitúa además al club argentino Vélez Sarfield como tercero del mundo en el 2011, por encima de Manchester United, y a Diego Maradona como quinto mejor jugador del siglo XX, por detrás de Cruyff y Beckenbauer. No me explico cómo la FIFA avala a este club de ineptos, ni mucho menos como la prensa mundial se hace eco de sus fechorías.
La Premier es una liga superior, pero en España se encuentran los mejores del mundo y gracias a ello podremos disfrutar de grandes duelos, sobre todo el de entrenadores: Guardiola-Mourinho y el de jugadores: Messi-Cristiano.



























Mi Yahoo