Algunos años atrás, su mundo se transformó por completo cuando su novio decidió abandonar el alcohol y meterse en un gimnasio. La transformación que vio en él en los meses que siguieron fue lo suficientemente impactante como para que ella decidiera seguir el mismo camino, pero en su caso, también sirvió para definir su vocación. Así fue como Gina Carano se convirtió en luchadora profesional de artes marciales mixtas, llegando a ser una de las mejores en el mundo en el estilo de Muay Thai.
Y ahora, gracias a otra intervención del destino, Carano se ha convertido en estrella de cine. Esta vez no hubo novio de por medio, sino un famoso director, Steven Soderbergh, quien decidido a repetir el experimento que realizó hace tres años con The Girlfriend Experience la contactó para ofrecerle el papel principal en Haywire, una película de acción en la que tendría que encarnar a una agente secreta que es capaz de liquidar a golpes a todos sus oponentes. “La única razón por la que me dieron la película es porque soy muy atlética y he sido así toda mi vida”, admite Gina con humildad. “Cuando era niña era muy varonera y probablemente nunca dejé de serlo. Me encanta la actividad física y disfruto de expresarme de esa manera. Espero poder seguir haciéndolo en lo que me depare el destino, ya sea actuando, peleando o en mi vida cotidiana”.
En la película que llega esta semana a las carteleras, Carano debe enfrentarse a los golpes con experimentados actores, como Michael Fassbender, Channing Tatum y Ewan McGregor. Otras dos superestrellas que integran el elenco, como Antonio Banderas y Michael Douglas, se salvaron de la golpiza. “El que más duro luchó fue Fassbender. Ese hombre sí que no tiene límites”, comenta con humor la luchadora convertida en actriz. “No tenía problemas en estrellarme contra todo lo que tuviera adelante y hubo un momento en que me golpeó tan fuerte que casi me deja inconsciente. Es que el tiene su experiencia, después de todo ya casi nadie recuerda que empezó trabajando en 300.•



























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