Jorge Cervantes García, miembro de UNPACU, afirmó que la madre y la hermana sólo lo visitaron cuando los médicos consideraron su estado como muy grave.
Mientras tanto, las autoridades desplegaron un amplio operativo policial en los alrededores del hospital Juan Bruno Zayas con el objeto de impedir que amigos y activistas se solidaricen con Pelegrino.
La noticia de la trágica muerte de Villar generó una ola de condena dentro y fuera de la isla. Las voces de rechazo criticaron la inacción de las autoridades cubanas, que se negaron a atender oportunamente al opositor y las condiciones inhumanas de su encarcelamiento.
En La Habana el reconocido disidente Oscar Elías Biscet lamentó el deceso de Villar. Dijo que la valentía y su arrojo no pueden ser olvidados por quienes luchan por la democracia.
Este es un caso lamentable y penoso. Villar era una persona que sólo estaba reclamando sus derechos. El gobierno cubano se ha excedido y nuevamente lastima a la oposición, declaró Biscet a El Nuevo Herald. No se deben olvidar personas como estas. Villar es un ejemplo que debemos tener vivo para conquistar la libertad y los derechos humanos del pueblo cubano.
Berta Soler, portavoz de las Damas de Blanco, madres y esposas de presos políticos, declaró que la ciudadanía entera y no sólo las filas del movimiento opositor lloran la muerte de Villar.
Hemos perdido a un joven de 31 años porque al gobierno cubano no le interesa la vida de sus ciudadanos ni la de esos hombres que tienen que protestar por las condiciones infrahumanas a las que los someten, indicó Soler desde la isla. Villar exigió que se respetaran sus derechos pero simplemente el gobierno cubano lo dejó morir sin prestarle la atención que necesitaba.
En Washington la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen, quien preside el influyente Comité de Relaciones Exteriores, condenó enérgicamente la falta de garantías y los atropellos que sufrió Villar hasta su muerte.
¿Cuántas muertes trágicas más deben producirse hasta que la comunidad internacional despierte de su cómodo sueño y exija el fin de de la dictadura de Castro y ayude al pueblo cubano a marcar el comienzo de una nueva era de libertad, democracia y derechos humanos para su patria?, preguntó Ros-Lehtinen. Como otro patriota cubano que pierde la vida tratando de llamar la atención sobre la desesperada situación del pueblo cubano oprimido, nos recuerda que debemos estar en solidaridad con los activistas prodemocráticos que anhelan la libertad y la justicia, recalcó.
Mientras tanto, el Directorio Democrático Cubano (DDC), una organización disidente en Miami, calificó el deceso de Villar como un asesinato. Aseguró que Villar prefirió morir con dignidad que vivir con humillación.
El DDC condena este nuevo asesinato del viejo sistema criminal de los hermanos Castro, apuntó la organización. El ejemplo de Villar es el de un joven que se opuso a la injusticia y lo demostró entregando su vida por el bien de su patria esclavizada..





























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