Corea delSur tiene alrededor de 10 investigadores científicos por cada 1,000 trabajadores, mientras Argentina tiene un promedio de 2.2 investigadores por cada 1,000 trabajadores, Chile tiene 2 y Brasil tiene 1.1, según el BID.
En cuarto término, los países asiáticos ofrecen más incentivos para que las empresas inviertan en investigación y desarrollo, así como más recompensas para los investigadores universitarios que patentan invenciones.
“Necesitamos un sistema que recompense a los investigadores no sólo cuando publican algo, sino también cuando registran una patente”, dice Mario Cimoli, director de la división tecnología de la Comisión Económica para Latinoamérica y el Caribe de las Naciones Unidas.
En quinto lugar, las universidades asiáticas están mucho más internacionalizadas que las latinoamericanas. Países como China y Corea del Sur tienen más programas de titulación binacionales, más profesores visitantes y más graduados en las mejores universidades de Estados Unidos y Europa.
Mi opinión: la razón de fondo por la que los países asiáticos están avanzando más rápido es que sus sociedades tienen una obsesión con la educación que todavía no es palpable en la mayoría de los países latinoamericanos.
Los estudiantes asiáticos pasan más tiempo en la escuela —el año escolar de Japón tiene 243 días, mientras que en muchos países latinoamericanos no llega a los 160 días—, los gobiernos asiáticos están más obsesionados con producir científicos e ingenieros, y los padres asiáticos son más exigentes con las tareas de sus hijos en matemática y ciencias.
Algunos países latinoamericanos, como Brasil, se están empezando a mover en la dirección correcta. Pero las últimas cifras de la Oficina de Patentes de Estados Unidos revelan que hay que avanzar más rápido, porque la brecha con los países desarrollados y con las naciones emergentes de Asia sigue creciendo.



























Mi Yahoo