Una columna de López-Levy sobre la conferencia publicada la semana pasada en la página de internet Infolatam se titulaba ¿Herramienta de cambio u obstáculo a las reformas?
De hecho, pocos cubanos se hacen ilusiones sobre la conferencia y sus más de 800 delegados, especialmente tras una reciente serie de desilusiones descorazonadoras.
Castro, dirigiéndose en diciembre a la Asamblea Nacional del Poder Popular en medio de amplias especulaciones de que anunciaría una flexibilización de las detestadas restricciones gubernamentales a los viajes, se limitó a repetir que se estaba estudiando el asunto.
Y fue sólo meses después del Congreso Nacional de PCC en abril el primero celebrado desde 1997 que el paso de las reformas económicas de Castro empezó a acelerarse.
El economista disidente Oscar Espinosa Chepe escribió en una columna que la orden del día del PCC para la conferencia era absolutamente cosmética y que los cubanos tienen una falta de interés total en sus resultados.
Otro que se mostró escéptico fue Orlando Márquez, director de comunicaciones de la Arquidiócesis Católica de La Habana.
No sé qué resultará de la conferencia, pero, a juzgar por el documento, no habría que esperar grandes cambios, comentó Márquez según un reportaje publicado por la revista Espacio Laical.
Otros cubanos afirman que la conferencia podría fortalecer a los miembros más ortodoxos del PCC, concebido como un vehículo obediente que Fidel Castro usaba para llevar a cabo sus decisiones.
[Para] los sectores de pensamiento cercanos a las interpretaciones más tradicionales y ortodoxas del marxismo estalinista oficial [ ] es evidente el interés en retomar la fuerza del PCC, indicó Alexis Pestano, miembro de la junta editorial de Espacio Laical, según el mencionado artículo.
Reinaldo Escobar, quien critica habitualmente al gobierno en su blog Desde Aquí, escrito en La Habana, afirmó que esperaba muy poco de la reunión del sábado, pero agregó: No me queda más remedio que escuchar y tener esperanzas.
Quizás, señaló, algún joven funcionario del PCC de algún lugar remoto pondrá el dedo en la llaga, y [hará] que por una ventana que inadvertidamente se había quedado abierta entre un viento fresco que haga despertar a todos del marasmo.





























Mi Yahoo