En una elección marcada por el disgusto popular, los votantes decidieron el martes oponerse a una enmienda a la Carta Constitucional que planteaba reformar la estructura de la Comisión del Condado Miami-Dade.
Un 54 por ciento votó en contra de una enmienda que hubiera establecido un salario de $92,097 para los comisionados y limitado sus plazos de mandato a dos términos consecutivos de cuatro años, a partir de noviembre. La enmienda, incluida en la boleta para las primarias presidenciales republicanas, también prohibía a los comisionados ejercer otros empleos.
Los votantes sí aprobaron con el 58 por ciento otra enmienda menos polémica que amplía de 60 a 120 días el tiempo permitido para circular las peticiones de iniciar referendos. Sin embargo, algunos votantes dijeron que se sentían tan indignados con la idea de subir los sueldos de los comisionados en plena recesión que también votaron en contra de la otra enmienda.
La economía no está tan espléndida como para darle un salario de $92,000 a un comisionado, y no confío en ellos porque lo más probable es que van a tener un salario por la izquierda, dijo Gilberto Rodríguez, de 46 años. La molestia que yo he tenido por aumentarles los salarios a los comisionados me llevó a pensar que si hubiera habido 18 enmiendas más, hubiera votado no por todas.
Al cierre de esta edición, alrededor del 12 por ciento de los 1,214,351 votantes registrados en el Condado votó sobre las enmiendas, según el Departamento Electoral. De estos, la mayoría era republicana, ya que las primarias de ese partido se realizaron en conjunto con la elección especial sobre las enmiendas.
Además, como se ha visto cada vez más en los comicios, la mayoría de los votantes que participaron en las elecciones votaron a través de boletas ausentes.
Christina White, vocera del Departamento Electoral, dijo que la tasa de participación es mayor que en las elecciones del 2004, cuando sólo el 7 por ciento del electorado acudió a las urnas durante las primarias demócratas. Agregó que es mejor comparar estos comicios con aquellos de ese año debido a que en el 2008 hubo primarias para ambos partidos.
La iniciativa para reformar la Carta Constitucional fue impulsada el año pasado en gran parte por los esfuerzos del empresario Norman Braman, quien financió una campaña para sacar de su cargo al ex alcalde condal Carlos Alvarez. Tras ese referendo revocatorio, dijo que era necesario cambiar las reglas que gobiernan a los líderes de Miami-Dade. Sin embargo, Braman y otros críticos han dicho que las enmiendas no hacían lo suficiente para reformar al liderazgo actual.
Otros se quejaron de que las propuestas se escribieron de manera confusa, particularmente la enmienda sobre los comisionados.
La razón principal por la cual la gente se ha opuesto a la enmienda es porque pusieron demasiadas cláusulas en una sola pregunta, dijo Vanessa Brito, una activista que ganó fama en Miami-Dade luego de iniciar el exitoso referendo revocatorio contra la ex comisionada Natacha Seijas el año pasado.
Ahora Brito prometió lanzar una nueva petición a fin de volver a consultar a los votantes durante las elecciones generales de noviembre acerca de otro proyecto para enmendar la Carta Constitucional. Sin embargo, sólo quiere que se les pregunte a los votantes sobre dos límites de mandato de cuatro años consecutivos para los comisionados.





























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