Vista del exterior de la corte londinense de Westminster, donde el capitán del Chelsea y de la selección Inglesa, John Terry, negó hoy, miércoles 01 de febrero de 2012, por medio de su abogado, los cargos de racismo que pesan sobre él por insultar al jugador del QPR Anton Ferdinand, durante un partido de la Premier League. La defensa del jugador presentó esta mañana una declaración de inocencia en un proceso que le puede acarrear a Terry, como máximo, una multa de 2.500 libras (unos 3.000 euros). La fiscalía británica presentó cargos en diciembre contra el jugador inglés, de 31 años, por un "delito de alteración del orden público con agravante racial" que habría cometido al proferir presuntamente un insulto racista contra Ferdinand, en un partido en el estadio de Loftus Road el pasado 23 de octubre. ANDY RAIN / EFE