Las monedas latinoamericanas probablemente se estabilicen luego de que el renovado optimismo por la economía mundial impulsara la mayor alza mensual desde el 2009, según el principal pronosticador para la región de Bloomberg Rankings.
“No creo que estos sean buenos niveles para empezar a comprar monedas latinoamericanas”, dijo telefónicamente Mike Moran de Standard Chartered Bank desde Nueva York. “Estamos considerando un cuadro demasiado optimista de lo que será el entorno macroeconómico en seis a doce meses. ¿Significa eso que estoy en condiciones de modificar drásticamente mi perspectiva de corto plazo? Probablemente no, pero la mayor parte de las buenas noticias ya han sido tenidas en cuenta”.
Los inversores se lanzaron a activos de más alto rendimiento como los productos primarios y las monedas emergentes en enero luego de que una generalizada liquidación de activos en el cuarto trimestre los hizo llegar a los niveles más bajos en dos años. El alza de este año resistió la rebaja de calificación de la deuda europea, indicios de desaceleración del crecimiento en China y la prolongación de las conversaciones sobre un canje de la deuda griega hasta este mes.
Standard Chartered el miércoles publicó su llamada cartera de dinero real, recomendando a los administradores de fondos que apostaran a que el real brasileño se debilitará en el primer trimestre.
El peso colombiano trepó 7.1 por ciento frente al dólar estadounidense el mes pasado mientras que el peso mexicano se apreció un 6.8 por ciento y el real brasileño trepó 6.9 por ciento. Los inversores extranjeros aumentaron sus apuestas al peso chileno en $2,000 millones en el primer mes del año, contribuyendo a impulsar un alza de 5.7 por ciento. El avance de 5.6 por ciento del Índice Bloomberg JPMorgan Latin American Currency fue el aumento mensual más pronunciado desde mayo del 2009.
Moran de todos modos pronostica que el peso chileno llegará a 450 en la segunda mitad del año y que el peso mexicano trepará a entre 11.8 y 11.6. El real brasileño podría estar en 1.65 a fin del cuarto trimestre, añadió. La moneda chilena aumentó 1.4 por ciento a 480.15, el nivel de cierre más alto desde el 15 de septiembre, mientras que el peso de México subió 0.5 por ciento a 12.8259 a las 00:18 de ayer en Ciudad de México y el real ganó 0.8 por ciento a 1.7210.
Moran fue el mejor pronosticador en los últimos seis trimestres, según un estudio de 23 analistas de Bloomberg Rankings.
Por ahora, las principales monedas de la región probablemente se estabilicen en torno a sus promedios variables de 200 días, señaló. Agregó que cualquier debilitamiento que las devuelva a los niveles del cuarto trimestre sería una oportunidad para comprar.
“La perspectiva macroeconómica fundamental sigue siendo bastante positiva, pero el ritmo de compra de enero en las monedas latinoamericanas y de mercados emergentes nos tomó por sorpresa”, explicó Moran. “Hay margen para una desilusión que podría provocar un retroceso, pero cualquier debilidad sería una nueva oportunidad de compra”.





























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