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ARMANDO GONZALEZ: Celebración cautelosa

 
 

El candidato presidencial republicano Mitt Romney saluda a los asistentes en un acto de campaña en Brady Industries, en Las Vegas, Nevada, el miércoles de la semana pasada. Romney ganó las primarias de la Florida el 31 de enero.
El candidato presidencial republicano Mitt Romney saluda a los asistentes en un acto de campaña en Brady Industries, en Las Vegas, Nevada, el miércoles de la semana pasada. Romney ganó las primarias de la Florida el 31 de enero.
Ethan Miller / Getty Images

Finalmente, después de un período de inquieta anticipación, las primarias republicanas de la Florida tuvieron lugar el pasado martes. Ahora, nosotros y nuestros teléfonos podemos volver a una vida normal hasta que se aproxime la elección general en noviembre.

Después de Iowa, New Hampshire y Carolina del Sur el ambiente estaba caldeado, las expectativas confusas y el interés más alto que nunca. Los resultados, aun cuando estuvieron en línea con las encuestas, sorprendieron a muchos, tanto positiva como negativamente.

El lado anti-Gingrich cobró impulso en los días finales. Esto se manifestó, de manera muy clara, en el voto femenino. Las mujeres dieron la espalda a Gingrich: Romney derrotó a Gingrich por 22 puntos en el voto femenino, comparado con 5 puntos en el voto masculino. Las mujeres casadas votaron por Romney 51 a 28 por ciento mientras sus esposos votaron también por Romney pero solo 37-35. El 41 por ciento de los votantes tuvieron una opinión desfavorable de Gingrich comparada con solo el 21 por ciento de Romney.

La Florida es el cuarto estado de la Unión en población y es, al mismo tiempo, muy diverso: hispanos, población urbana, suburbana y rural, familias de militares y retirados. En suma, un microcosmo del país con 4 millones de republicanos inscritos y casi 2 millones de votantes en estas primarias. En este universo, Romney se impuso decisivamente. Ganó todos los grupos por edades, nivel educacional, estado civil, género (especialmente las mujeres), nivel de ingresos y grupos ideológicos, excepto el grupo “muy conservador” que votó por Gingrich 42-30. Como quiera que se mida, fue una victoria decisiva para Romney.

No nos debe sorprender si la campaña de Romney, después de su gran victoria en la Florida, decidiera rehusar invitaciones a participar en debates a menos que Gingrich o Santorum lograran mayor votación en las próximas primarias y asambleas ( caucuses). El razonamiento sería simple: el Partido Republicano espera que su nominado sea inteligente y esté listo para competir con el Presidente Obama. Un candidato inteligente, a punto de ganar las primarias, no debe darle oportunidad a sus oponentes o a una prensa que es ideológicamente afín a Obama y al Partido Demócrata, de desangrarlo en público. La prensa nacional hace años que se manifestó como parte de la izquierda y adoradores de Obama. Bernie Goldberg lo describió magistralmente cuando tituló su libro Un Amorío Baboso ( A Slobbering Love Affair).

Una lección más para el Partido Republicano: el partido no puede esperar ganar en noviembre sin ganar la Florida. Es ilusorio pensar que Gingrich o Santorum puedan lograrlo. El senador Marco Rubio prestó un gran servicio a la campaña de Romney en la Florida cuando criticó, directa y fuertemente, a la campaña de Gingrich por el mensaje que tildaba a Romney de “antiinmigrante”. Rubio ha demostrado que tiene una gran presencia en el escenario político nacional. Su habilidad para ayudar a ganar la Florida en noviembre no debe ser subestimada.

Como tampoco debe ser subestimado lo siguiente:

Votación: a pesar del interés generado por Romney y Gingrich, y a pesar de las enormes cantidades de dinero gastado en campaña, el número de votantes en la Florida, algo menos de 1.7 millones, fue 12 por ciento menos que en 2004 (1.94 millones). Esto no es buena noticia para el Partido Republicano, especialmente después de una baja votación en Iowa y solo un pequeño aumento en New Hampshire.

Febrero: ha habido muchos comentarios que febrero no importa mucho. Que es una especie de descanso antes del Super Martes de marzo. Pero no es así. En febrero estarán en juego 187 delegados a la Convención Republicana de agosto comparado con 115 en enero. Dos fechas son particularmente importantes: febrero 7 con asambleas (caucuses) en Minnesota y Colorado y primarias en Missouri y Febrero 28 con primarias en Michigan y Arizona.

Rick Santorum: ¿Qué sucede si la campaña de Gingrich colapsara? ¿Qué sucede si Santorum supera a Gingrich en Nevada el sábado 4? ¿Qué sucede si Santorum es competitivo con Romney en Missouri, donde Gingrich no estará en la boleta? ¿Pudiera ser que Santorum se convierta en el principal retador de Romney?

Para la campaña de Romney, es hora de celebrar. Pero que lo hagan con cautela y se aseguren de dormir bien y levantarse listos para continuar.

AGonzalez03@live.com
El Nuevo Herald

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