Después de una búsqueda que duró 32 años, el Departamento de Prisiones de la Florida finalmente capturó al asesino convicto Frederick Barrett en una cabaña remota de Colorado en el 2011.
Pero esa fue la excepción. Casi 30,000 delincuentes, unos 5,600 de ellos violentos, están sin supervisión estatal, algunos desde los años 70. La mayoría sencillamente se fugó de campos de trabajo, programas de transición o dejaron de llamar a su agente de probatoria. Otros pueden haber fallecido y sus familias no han avisado a las autoridades.
El Departamento dice que hace todo lo posible por encontrarlos y los buscan en otros sistemas penitenciarios, hospitales, registros de fallecidos, albergues de desamparados y a través de amigos y familiares. También publica perfiles en su página de internet y acepta denuncias anónimas que pasa a la policía.
Los estamos buscando a todos y hacemos nuestro mejor esfuerzo, dijo Ann Howard, portavoz del Departamento de Prisiones de la Florida. Los contribuyentes no quieren que malgastemos dinero, que seamos inteligentes y usemos los recursos debidamente. Tomamos todo eso en serio.
La gran mayoría de los huidos 23,674 son hombres.
Las mujeres, el licor y las drogas parecen ser la causas principales de que se fuguen, dijo Paula Bryant, otra portavoz de Prisiones.
Algunos, como el ladrón Shawn Washington, regresó por sus propios pies. Washington dejó un empleo el 4 de noviembre y no regresó a su centro de transición de West Palm Beach hasta la mañana siguiente. Por esa ausencia lo devolvieron a prisión.
Otros, como Jerome Glinton, de 21, simplemente desaparecen. Glinton fue sentenciado a libertad condicional por una agresión y se emitió una orden de arresto en octubre.
Esperamos que la gente se de cuenta de que estas personas están en el calle, que pueden ser sus vecinos, y deben llamar a la policía, dijo Howard.
Muchos son vueltos a arrestar a las pocas horas de fugarse, mientras que otros desaparecen durante décadas, afirman las autoridades estatales. Barrett, por ejemplo, se escapó de la Union Correctional Institution en Raiford saltando tres verjas durante un apagón. Las autoridades dicen que mató a Carl Ardolino, que lo acompañaba, ahogándolo en un canal cerca del Turnpike.
Pero la mayoría de los fugados no son peligro para el público, dijo Howard.
Si hubiera un peligro inminente, trabajaríamos con la policía para informar el público, agregó. Quiero dejar en claro que a las autoridades policiales esto les interesa, que al Departamento de Prisiones esto le interesa, y que la seguridad pública es una prioridad.
Los presos se escapan de 140 instituciones estatales, campos de trabajo y programas de transición laboral todos los años. Y la situación es mucho mejor que en el año fiscal 1989-90, cuando 1,064 delincuentes se escaparon. La cifra bajó a 87 en el 1999-2000, pero ha comenzado a aumentar nuevamente.
Durante el año fiscal 2010-2011, 167 escaparon de todo tipo de instalaciones. En ese mismo período recapturaron a 156, entre ellos algunos que llevaban escapados varios años, dijeron las autoridades.



























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