PARIS -- La canciller alemana Angela Merkel manifestó este lunes en París su apoyo político al futuro candidato a la presidencia francesa Nicolas Sarkozy, durante un consejo de ministros franco-alemán en el que ambos presionaron a Grecia para que concluya las negociaciones sobre su deuda.
Al término de la reunión que abre tradicionalmente el consejo de los dos gobiernos, Merkel dio ante la prensa un respaldo electoral esperado por el jefe de Estado francés, al que los sondeos dan perdedor en la próxima elección presidencial cuando faltan menos de 80 días para la primera vuelta.
“Yo apoyo a Nicolas Sarkozy en todos los planos porque pertenecemos a partidos amigos” y “es normal que apoyemos a los partidos amigos”, dijo Merkel, recordando que Sarkozy la respaldó al participar en el 2009 en uno de sus mítines meses antes de que obtuviera un segundo mandato como canciller.
En cambio, la canciller rehusó decir si recibiría en Berlín al rival socialista de Sarkozy y candidato favorito a la presidencial francesa, François Hollande, pero recordó la presencia de éste en un reciente congreso de los socialdemócratas alemanes, sus adversarios políticos.
“Todavía no está decidido”, agregó Merkel en una entrevista a los canales francés France 2 y alemán ZDF, que será difundida por la noche y de la cual la AFP obtuvo una copia.
La canciller alemana apoya a Sarkozy en su calidad de líder de la Unión Cristiano-Demócrata (CDU), y no en tanto jefa de gobierno, declaró el lunes en Berlín un portavoz gubernamental, después que su actitud suscitara críticas en Alemania.
Encantado con el apoyo de Merkel, Sarkozy dijo “reivindicar esa amistad y esa confianza”, y aprovechó la ocasión para criticar, sin nombrarlo, a Hollande, que desea renegociar el nuevo acuerdo europeo de disciplina presupuestaria.
Cuando un país firma un tratado “es un compromiso de Estado, no es un compromiso politiquero (…) nuestros países valen más que nuestras personas”, dijo.
Sarkozy criticó asimismo a todos los políticos, en particular de izquierda, que manifiestan irritación por sus repetidas referencias al “modelo” alemán, como la realizada para justificar el aumento del IVA destinado a reducir las contribuciones de las empresas a los servicios sociales.
“No estamos celosos de ellos, queremos inspirarnos en ellos”, dijo, advirtiendo a sus rivales políticos contra toda exaltación de un sentimiento antialemán en Francia. “No hay que jugar con los sentimientos que nos recordarían periodos que no queremos volver a vivir”, afirmó.
Por su parte, François Hollande declaró el lunes que si “Merkel quiere hacer campaña por Sarkozy, tiene todo el derecho”, pero es “una ruda tarea ya que no será fácil convencer a los franceses”.
Pero que “Nicolas Sarkozy necesite a Merkel es significativo de su situación”, agregó en una conferencia de prensa en Dijon (centro-este), acotando que él “sólo necesita” el apoyo de los franceses.
Respecto a la crisis de la zona euro, Sarkozy y Merkel instaron a Grecia a adoptar un nuevo plan de austeridad y a respetar sus compromisos financieros.
Los dos mandatarios propusieron que los intereses de la deuda griega sean bloqueados en una cuenta para estar seguros de que ese dinero esté disponible a largo plazo.



























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