Beirut -- Estados Unidos cerró el lunes su embajada en Siria y Gran Bretaña retiró a su embajador en Damasco en un nuevo intento occidental para que el presidente Bashar Assad deje el poder y se ponga fin a las matanzas en ese país, donde tiene lugar uno de los conflictos más sangrientos de la Primavera Arabe.
A pesar de que el esfuerzo diplomático se vio obstaculizado en la ONU por los vetos de Rusia y China, las medidas de Estados Unidos y Gran Bretaña fueron un claro mensaje de que las potencias occidentales no ven sentido en la relación con Assad, y ahora tratarán de reforzar a la oposición en Siria.
Este es un régimen condenado, así como un régimen asesino", dijo a los legisladores el ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, al llamar al embajador de su país desde Siria. No hay manera de que pueda recuperar su credibilidad internacional.
El presidente Barack Obama dijo que la partida del líder sirio es sólo una cuestión de tiempo.
Hemos sido implacables en el envío del mensaje de que es hora de que Assad se vaya, dijo Obama durante una entrevista con la cadena NBC. Esto no va a ser una cuestión de si (va a suceder), esto va a ser una cuestión de cuándo.
Los incidentes de violencia más graves el lunes se reportaron en Homs, donde las fuerzas del gobierno, utilizando tanques y ametralladoras, bombardearon una clínica improvisada y áreas residenciales en el tercer día de un asalto implacable, matando a una 40 personas, dijeron los activistas. Se informó de mas de una docena de muertos en otras localidades.
Esas muertes siguieron a una ofensiva del régimen en Homs, que comenzó el sábado, el mismo día en que Rusia y China vetaron una resolución con respaldo occidental y árabe destinada a tratar de poner fin a la represión de la disidencia. Unas 200 personas murieron, la cifra más elevada de mortalidad reportada para un solo día en el levantamiento, de acuerdo con varios grupos de activistas.
Incluso mientras Estados Unidos intensifica la presión sobre Assad para que detenga la violencia y abandone el poder, Obama dijo que una solución negociada era posible, sin recurrir a la intervención militar exterior.
Más tarde, sin embargo, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que el gobierno no estaba dejando ninguna opción fuera de la mesa.
En una señal de que la ventana para los esfuerzos diplomáticos puede cerrarse en algún punto, Carney dijo: Tenemos que actuar para permitir una transición política pacífica para ir hacia adelante antes de que la escalada de violencia del régimen ponga una solución política fuera de alcance.
El embajador de Estados Unidos, Robert Ford, y otros 17 funcionarios estadounidenses salieron de Siria el lunes, y llegaron a Amman, Jordania, después de varias horas, antes de viajar de regreso a Estados Unidos.
Como parte de lo que era claramente un esfuerzo occidental concertado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia dijo que había convocado también al embajador de Siria en Roma para expresarle la más enérgica condena ... de los inaceptables actos de violencia perpetrados por el régimen de Damasco contra la población civil.

























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