Rodríguez fue transferido el verano pasado de Santiago, la segunda ciudad en importancia de Cuba, al pueblecito de El Cristo, en las cercanías. Pero aún permanece en Santiago, al parecer porque no ha llegado el sacerdote que debía reemplazarlo.
Oswaldo Payá
El disidente católico de Cuba mejor conocido es Payá, de 59 años, quien fundó el Movimiento Cristiano Liberación y lanzó el Proyecto Varela de recogida de firmas para efectuar un plebiscito, ninguno de los cuales cuenta con reconocimiento gubernamental.
Un dignatario del Vaticano lo elogió en el 2003 como “un católico comprometido que quiere trabajar desde dentro del sistema” y dijo que había urgido a los funcionarios cubanos a “tratar con Payá como un ‘opositor de línea suave’”, según un cable de WikiLeaks.
Payá se opone al embargo de Estados Unidos, no acepta fondos de apoyo de Washington, se mantiene por lo general apartado de otros disidentes, prefiere el compromiso a la confrontación y promueve un diálogo entre el gobierno y los disidentes.
Pero las 25,000 firmas que recogió para solicitar un referendo sobre el sistema comunista fueron un duro golpe para el gobierno. La mayoría de los 75 disidentes encarcelados durante la ola represiva del 2003 conocida como la Primavera Negra de Cuba estaban participando en su Proyecto Varela.
Payá ganó el Premio Sajarov del Parlamento Europeo en el 2002, ha sido nominado más de una vez al Premio Nobel de la Paz, y fue saludado brevemente por el Papa Juan Pablo II al final de una audiencia pública en Roma en el 2003.
El gobierno cubano le permitió viajar al extranjero a recibir un premio, y continúa empleado como ingeniero en una empresa estatal que fabrica y repara equipos quirúrgicos. Está casado y tiene tres hijos.
Payá dijo que le alegra que Benedicto XVI viaje a Cuba “para tratar de aportar positivamente a nuestro pueblo”. Pero la visita no debería ayudar al gobierno “a aplicar un anestésico” a “las graves tensiones y el sufrimiento” en Cuba.
“Se espera que su visita sea de amor y liberación. Pero ese evento no puede sustituir el proceso de una democracia verdadera”, añadió Payá en entrevista telefónica con El Nuevo Herald.
Dagoberto Valdés
Aunque está claro que Payá tiene apoyo en el Vaticano, Dagoberto Valdés parece ser más polémico debido a su disensión política directa y sus choques con algunos jerarcas de la Iglesia.
Un cable diplomático de Estados Unidos informó en el 2003 que monseñor Giorgio Lingua, entonces jefe de la sección del Caribe en la Secretaría de Estado del Vaticano, se había quejado de “disidentes cubanos que ‘se aprovechan de la Iglesia para promover sus ideas políticas’, como Dagoberto Valdés”.
Valdés, un agrónomo de una empresa tabacalera estatal en Pinar del Río, en el extremo occidental del país, fue despedido en 1996 cuando tomó la dirección de Vitral, revista católica provincial que criticaba a menudo al gobierno. Las autoridades exigieron frecuentemente que la publicación suavizara su tono.





























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