Dentro de un largo y gris edificio, no lejos del Aeropuerto Internacional de Miami, un grupo de fabricantes de ropa buscan de forma resuelta encontrar sus fortunas en la moda, y encuentran camaradería en sus coloridas creaciones.
Cuando Corina Bilton necesitó fotos de su línea de ropa protectora del sol, aprovechó una sesión de fotos de un fabricante de ropa interior al final del pasillo.
Y cuando Brad Singer deseaba una muestra cosida para su colección de ropa de tenis, sólo tuvo que darse una vuelta por el corredor para conseguirla.
Estos empresarios de Miami alquilan espacio al lado de otros fabricantes de ropa, ofreciendo consejos y compartiendo ideas y recursos en lo que se ha convertido en una incubadora de la moda.
Algunos de los dueños de negocios son familiares, otros se conocieron a través de un mejor amigo o un compañero de universidad. Todos comenzaron o hicieron crecer sus empresas durante la recesión, ayudándose unos a otros.
Esete sistema hace muy eficientes las cosas y me ayudó a mercadear muy rápido, dijo Singer, presidente y dueño de Lucky in Love, una línea de ropa de tenis y deportiva que comenzó en julio del 2010. Entregar una colección demora por lo general 5 o 6 meses, y nosotros lo hicimos en dos meses.
Los empresarios dicen que su trabajo, aunque gratificante, puede ser solitario y aislante, las tareas interminables y los días largos. Pero trabajar cerca de otros dueños de negocios alivia la tensión, agregaron.
Estaba sentada en casa, entre mis cuatro paredes, rodeado de cajas, dijo Biton sobre los días anteriores al pasado septiembre, cuando se mudó al edificio. Hay algo que decir de tener de 10 a 15 personas alrededor. Te da energía para pasar el día, lo contrario de regresar a la cama.
En total, siete compañías de ropa, más un servicio de cortes, una operación de cosido y un fabricante de patrones por cuenta propia ocupan espacio en el edificio de 36,000 pies cuadrados en la 3300 NW 41 Street en Miami.
El edificio y sus dueños tienen una rica historia en la moda, que corre durante tres generaciones de una familia. Construido en 1968, albergó a Cover Girl de Miami, la desaparecida compañía fabricante de vestidos frescos para días soleados de Morton Varat, hasta que éste se retiró.
En 1979, la hija y el hijo de Varat, Cheryl Singer y Andy Varat, rentaron el espacio para su línea de tenis y golf para damas, Tail Inc., que vendieron en el 2008.
Hoy en día, entre la ecléctica mezcla de empresarios de ropa hay miembros de la segunda y tercera generaciones de Varat. Ellos están unidos a otros empresarios sin parentesco, mientras están aún disponibles 3,500 pies cuadrados de espacio de oficina.
Los arrendatarios se unieron recientemente cuando Andy Varat, el administrador y facilitador del edificio, preparó una venta de muestras del grupo, con un porcentaje de las ganancias para Lotus House, un refugio para mujeres desamparadas.
Unió a todos, dijo Varat, y ahora los arrendatarios pueden trabajar en colaboración.
Para los fabricantes de ropa, el estar bajo el mismo techo significa mucho más que compartir una sala de conferencias o un almacén.





























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