Tallahassee -- La Legislatura de la Florida le ha echado el ojo a más reducciones de impuestos este año, una celebración de su filosofía libremercadista, reduciendo la carga fiscal a los negocios y permitiendo a los consumidores quedarse con más de su propio dinero.
Pero mientras los legisladores se quedan con el crédito de otorgar reducciones fiscales a los negocios y propietarios de viviendas, en la mayoría de los casos eso no va acompañado de reducciones correspondientes en los gastos, lo que deja a los gobiernos locales con el problema de equilibrar sus presupuestos.
Estamos tratando de darnos crédito por reducir los impuestos cuando, en esencia, le estamos diciendo a otro que necesita reducir sus impuestos, advirtió el representante Fred Costello, republicano por Ormond Beach, a sus colegas durante la reunión de una comisión en que los legisladores aprobaron más de $600 millones en reducción a los gobiernos locales.
En total, la Legislatura ha presentado propuestas de nuevos reducciones de impuestos no financiadas que, de aprobarse, saldrán de los presupuestos de ciudades y condados de todo el estado. Los gobiernos locales, que han contratado cabilderos para combatir algunas de estas reducciones, dicen que los legisladores los dejan con una opción terrible: reducir aún más servicios y sueldos a recortados hasta el hueso para compensar la pérdida de miles de millones de dólares en ingresos, o aumentar la tasa del impuesto a la propiedad para compensar parte de esos fondos.
Es una opción que las ciudades y condados han enfrentado durante los últimos cuatro años como resultado de la recesión y la implosión del mercado inmobiliario, que han creado déficit perennes.
En Miami-Dade, por ejemplo, la falta de ingresos un una reducción de impuesto a la propiedad autoimpuesta ha llevado a meses de batalla sobre el presupuesto del 2012. El alcalde Carlos Giménez se enfrentó al sindicato de la Policía durante meses en materia de concesiones antes de llegarse a una solución tentativa el mes pasado, cuatro meses después de iniciado el año fiscal.
Y ante la falta de recuperación del mercado inmobiliario, los sindicatos hartos de concesiones, y ahora más reducciones de gastos en camino, el próximo año pudiera significar todavía menos dinero para los presupuestos locales. Esto probablemente signifique, a su vez, más caldeadas batallas de presupuesto y más reducciones hasta el hueso.
En este momento hemos agotado nuestras fuentes de ingreso, dijo Amber Hughes, defensor legislativo de la Liga de Ciudades de la Florida, un grupo que cabildea a favor de los gobiernos locales. Nuestros ingresos por concepto del impuesto a la propiedad han bajado 20 por ciento desde el 2006. Estamos en el nivel del 2005m, pero con la población y los costos del 2012
Los legisladores estatales comenzaron el año pasado buena parte de la nueva ronda de reducción de impuestos, con una rebaja del impuesto empresarial y la aprobación de una reducción al impuesto a la propiedad que se espera que los electores aprueben en la boleta de noviembre. El costo para los gobiernos locales es de $616 millones anuales, si la tasa del impuesto se mantiene sin cambios.





























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