¿Qué tienen que ver los teléfonos fijos con las reparaciones de las escuelas?
Un poco, aunque pocos legisladores estatales quieren hablar de ello.
Escondido en la factura de su teléfono y en las cuentas de la electricidad y del agua hay un impuesto que apoya la construcción y el mantenimiento de las escuelas.
Pero hay un problema: como los habitantes de la Florida han reducido sus gastos de electricidad y de televisión por cabley cada vez más desactivan los teléfonos de línea fija a favor de los móviles está llegando mucho menos dinero al Fondo de Gastos de Capital de Educación Pública (PECO). Eso deja a las escuelas y universidades públicas solos para hacer frente a los gastos de reparar techos viejos, tuberías con fugas y sistemas de climatización obsoletos.
La semana pasada, la Cámara de Representantes estatal aprobó una solución a corto plazo para asignar parte de la recaudación de impuestos al fondo PECO.
Sin embargo, algunos funcionarios se muestran renuentes a discutir una solución a largo plazo.
El presidente del Senado, Mike Haridopolos, dijo que probablemente habría que esperar hasta el próximo año, cuando el senador Don Gaetz se haga cargo.
Estos son algunos de los temas que le corresponderá solucionar y queremos asegurarnos de que pensamos a largo plazo, dijo Haridopolos, republicano por Merritt Island.
Hace una década, el fondo PECO proporcionaba casi $1,000 millones para la construcción y el mantenimiento de escuelas, y representaba cerca del 25 por ciento del gasto de las instalaciones escolares.
Sin embargo, los ingresos del fondo han menguado con el paso del tiempo. El año pasado el estado no pudo asignar mucho dinero del PECO a las escuelas públicas tradicionales. Entregó una parte menor de lo normal a las escuelas charter y al sistema de educación superior.
Este año los economistas del estado han dicho que el fondo está prácticamente sin fondos y encaraba un déficit.
En un primer momento, la situación parecía tan grave que el gobernador Rick Scott dijo que algunos proyectos financiados por PECO tendrían que detenerse, y pidió parte del dinero se devolviera al estado. Después afirmó que no sería necesario.
La noticia ha sacudido a los distritos escolares del sur de la Florida, que están preocupados por el estado de sus escuelas.
El distrito de Miami-Dade, por ejemplo, tiene cerca de $300 millones para gastar en instalaciones el próximo año, que en su mayor falta se necesitan para el servicio de la deuda. Mientras tanto, el sistema escolar tiene cerca de $ 2,000 millones en necesidades de mantenimiento, como el reemplazo de techos y verjas.
Es un programa bajo mucha presión, sobre todo en comunidades maduras donde hay un número desproporcionado de escuelas ya viejas dijo el superintendente escolar de Miami-Dade, Alberto Carvalho.
Las instalaciones son también una preocupación en el sistema universitario estatal, donde el saldo actual de mantenimiento es de $85 millones.
Esto podría ser uno de los retos estratégicos más importantes del sistema, expresó recientemente Mark Rosenberg, presidente de la Universidad Internacional de la Florida, a la Junta de Gobernadores.





























Mi Yahoo